viernes, 28 de abril de 2017

EC- Comunicación de Eliminación o higiene natural del bebé

EC
Elian 3 meses. Colocándole para hacer pipí en medio de un paseo.
(Ver entrada original en lasemillaroja.wordpress.com)

¿Que es? Se trata del control temprano de los esfínteres del bebé, mantener ese instinto con la que nacen de comunicar su necesidad de evacuar sus esfínteres, igual que nacen con el instinto de comunicarse si tienen hambre o sueño. Porque esa es la base de todo el proceso.  Solemos suponer erróneamente que los recién nacidos no son conscientes ni pueden controlar sus necesidades fisiológicos, pero nada más lejos de la verdad. Los bebés se comunican con nosotros todo el tiempo de lo que les pasa, si tienen hambre, sed, necesidad de brazos, incomodidad, frío... y entre ello también cuando necesitan hacer pipí o caca. Lo que pasa es que si no les escuchamos, poco a poco dejarán de expresarlo, de darle importancia y se condicionarán a hacer sus necesidades en el pañal. Poco a poco dejarán de sentir sus necesidades fisiológicos. Y cuando decidimos que es un buen momento para quitarles el pañal, tienen que volver a re-aprender a escuchar sus señales fisiológicos y de distinguir esas sensaciones que indican que necesitan evacuar sus intestinos.
Cuando nació mi primer hijo escuché sobre familias que no usaban pañales y leí sobre como era una práctica habitual en otras culturas de Asia y África, pero me pareció difícil e imposible en nuestra cultura. Cuando nació mi segundo hijo, animada por mi amiga Fleur que me contaba su experiencia, decidimos probarlo. El reto nunca fue que estuviera sin pañales (aunque en nuestro caso, la evolución me sorprendió inmensamente) pero estar pendientes de sus señales e intentos de comunicación para que se sintiera escuchado y respetado. Igual como intentamos estar pendientes y responder a los señales de los bebés cuando nos comunican que tienen sueño o hambre. Quería contaros cómo nos ha ido, e quizás inspirar a aquellos padres que desean probarlo igual como cada historia que leía o escuchaba mientras estaba empezando me animaba y daba confianza para seguir.
Pero, ¿cómo funciona? ¿Cómo empezar?
Si habéis tenido crías de gatos o perros en casa os habréis dado cuenta de que su instinto, desde el momento en que pueden desplazarse solos, es hacer sus necesidades fuera de su lugar de dormir. Al principio, cuando aún  no saben desplazarse, la madre se ocupa de limpiarles hasta que luego empiezan a moverse solos. Pues animales como somos, a los bebés humanos les pasa lo mismo. Tienen el instinto de no hacer pipí o caca cuando están en su madriguera (pegaditos al cuerpo de  su mamá cuando son recién nacidos)  y a qué papá o abuela no les ha pasado que en el momento en que ellos les coge en brazos hacen caca. Es puro instinto ;) La diferencia es que los bebés humanos no aprenden a desplazarse fuera del nido o brazos de mamá hasta alrededor de los 6-8 meses, por lo que necesitan comunicar sus necesidades. 
El bebé nace sintiendo perfectamente cuando su vejiga está llena y necesita vaciarse. No digo que sea algo cognitivo, si no que es puro instinto. Igual que cuando sienten ese algo en su estómago sienten la necesidad de chupar y buscar el pezón para calmar el hambre. Entonces, si en el momento cuando sienten que necesitan hacer pipí o caca  le ayudamos poniéndoles encima de un orinal/bol/wáter/barreño,  irán estableciendo y fortaleciendo esa señal de los esfínteres con el hecho de hacer pipí o caca en ese lugar. Aprenden que ahí es el lugar donde deben hacerlo. Si, al contrario, no hacemos nada cuando muestran esas señales de que necesitan hacer pipí, irán aprendiendo que nadie hace nada y que lo correcto es hacerlo ahí donde están, en el pañal. Dejan poco a poco de percibir esa señal de sus esfínterer como algo importante que deben comunicar a mamá o cuidadora.
Y, ¿cómo empezamos? ¿Cómo distingo lo que quiere o cuándo lo quiere?
Cuando son muy pequeños, hablo de días o semanas, es mucho más fácil. Simplemente porque sus necesidades son muy pocos. Sentirse seguros, estar cómodos,  tomar teta y evacuar. Poco más. Entonces simplemente hay que ponerle en el lugar que hayamos elegido para hacer pipí. Cuando hace algún gruñido especial, pone el cuerpo en tensión, lloriquea, patalea de repente... Si nos mantenemos atentos vemos que podemos entender a nuestros bebés mucho mejor de lo que jamás nos habríamos imaginado. Se recomienda empezar desde que nacen hasta los 4-5 meses. A partir de ese momento aún es posible, pero más difícil, porque por un lado el bebé ya es más activo y puede ser más difícil pillar sus señales, y por otro lado se ha acostumbrado a hacer sus necesidades en el pañal e igual sus intentos de comunicación de eliminación son escasas.
  1. Empieza teniendo tu bebé desnudo piel con piel y observar.  Puedes tener un trapillo o pañal de tela debajo pero que se puede quitar fácilmente. Si empieza a hacer pipí, ponlo encima de un bol o cazo mientras le acompañas con algún sonido como shhhh o simplemente dices que está haciendo pipí.
  2. Llevar ropa cómodo a fácil de abrir, sin botones, elásticos o abiertos por abajo.  Ir observando su horario habitual de hacer pipí o caca. Después de comer? ¿Justo antes? ¿Después de despertarse? ¿Cuando empieza a patalear? ¿Cuando ha estado un tiempo quieto y se cambia de postura?
  3. Si decides usar algún tipo de pañal mientras vas haciendo EC se recomienda pañales de tela, por la simple razón que no absorben tanto y al hacer pipí se queda la zona húmeda y lo sienten tanto los bebés como nosotros más fácilmente. 
  4. Hay un truco que no falla para empezar: ponerles a hacer pipí nada más despertarse. Los bebés normalmente no hacen pipí mientras duermen, si no que es durante sus micro-despertares para tomar teta o cuando se despiertan del todo, cuando hacen pipí. Entonces es muy fácil aprovechar ese momento para colocarle en el orinal o sobre un bol o cazo, sujetándole en cuclillas.
  5. Tampoco suelen hacer pipí mientras permanecen en la misma postura, es cuando le levantas o cuando se mueve. Por lo tanto, si le llevas en un portabebé, siempre que le sacas de ahí, ponle sobre el orinal o bol. 
  6. No importa cuántos pipís o cacas terminan en el suelo o pañal. Importa cada uno que termina en el orinal. Eso es un momento de comunicación exitosa.
  7. Se puede hacer EC de diferentes maneras: nunca ponerles pañales, ponerle pañales pero  estando atentos a sus señales o poniéndole pañales sólo por la noche o cuando se sale de casa. 
Los beneficios pueden parecer obvios, si nuestros hijos desde pequeños saben controlar sus esfínteres, pero aún así  hacemos un repaso:
  1. El ahorro medioambiental y económico: Compras (si usas desechables) y lavas (si usas de tela) muchísimos menos pañales. Aunque hay familias que directamente nunca llegan a usar pañales, nosotros optamos por comodidad por algo intermedio. Nuestro pequeño hacía pipí todos los días a todas horas en el orinal (wáter, árbol o lo que nos pillaba cerca) pero le poníamos pañales cuando salíamos de casa y por la noche los primeros meses. Y entonces, en vez de usar 8-10 pañales (o más) diarios en su primer año, usábamos 1-3 pañales diarios.
  2. Control temprano de los esfínteres: El niño nunca desaprende escuchar los estímulos de sus esfínteres y por lo tanto no tiene que volver a aprender a distinguir esa señal cuando nosotros pensamos que les toca y queremos que dejen el pañal. Tienen que aprender que de repente los pañales no es el lugar adecuado para hacer pipí o caca, después de llevar toda la vida haciéndolo. Depende de cada niño y familia pero en nuestro caso con 7 meses aguantaba toda la noche sin hacer pipí y entre los 9-12 meses dejó por completo los pañales. A partir de los 9 meses demostraba que no quería llevar más pañales pero aún había algún escape al día, sobretodo cuando yo estaba ocupada con otra cosa y no estaba tan pendiente de sus señales. Con 12 meses encontró una palabra para decir cuando quería hacer pipí por lo que todo fue más fácil y ya no volvió a ponerse ni un solo pañal.
  3. Comunicación y escucha: Estás atento y receptivo al lenguaje de tu recién nacido. Pensamos que no saben comunicarse, y te das cuenta de que sí, y ellos se sienten respetados y escuchados en otra magnitud. En algún sitio leí que en realidad no importa si consigues que haga pipí en el orinal, si no lo realmente importante es que te has podido comunicar con tu bebé con éxito.
  4. Fomentar la autonomía: Los bebés y niños pequeños desean hacer  las cosas cotidianas ellos solos, probando y haciendo cosas nuevas cada día. Quieren comer solos, investigar la escoba intentando barrer, poner la mesa, ponerse los zapatos... A menudo nuestro estilo de vida tan acelerado no permite que acompañemos a nuestros hijos con calma en sus conquistan y retos. Pero ahí puede residir la diferencia entre sentirse capaz y apto o sentirse dependiente y que siempre necesita a los demás para cuidarse. Intentamos acompañar a nuestros hijos dejándolos descubrir y manipular su mundo y cuerpo, sentirse capaces. Y cada nuevo reto conquistado es un gran logro en su evolución y les llena de satisfacción. Elian, por ejemplo, con poco más de un año aprendió a bajarse el pantalón y sentarse sólo en el orinal sin pedir ayuda, y ahora con dos años vacía su orinal y se intenta limpiar solo después de hacer caca. Es importante recordar que el ritmo lo marca nuestros hijos, no nosotros. Ellos saben cuando están listos para el siguiente paso y cuando quieren avanzar. No imponemos nada desde fuera, simplemente estamos atentos para poder ofrecer el ambiente adecuado. Queremos hijos seguros emocionalmente que se sienten capaces y autónomos. (Recordando que autonomía no es lo mismo que independiente, es darle al niño autonomía en las áreas que pueda y desea, pero toda la cercanía y seguridad emocional y físico que necesite y pida)
dav
Elian 2 años. 1 año sin pañales.

domingo, 26 de marzo de 2017

¿Te apetece conocer nuestra Tienda Roja? Próximas fechas 21 de abril y 27 de mayo

Una Tienda Roja es un lugar donde nos reunimos mensualmente para compartir, hablar desde el corazón y honrar nuestra naturaleza cíclica. Es un lugar para recuperar la sabiduría ancestral que nos pertenece, de nuestros cuerpos y la tierra, conectar y recordar.
Las mujeres estamos listas. Hacen falta cambios y estamos preparadas para construir y tejer las redes de apoyo y el camino. Nos cuidamos entre nosotras y nos cuidamos a nosotras mismas. Celebramos y preparamos a nuestras hijas en la Menarquía y nos acompañamos en la Menopausia. Compartimos saberes de nuestro ciclo menstrual, los arquetipos, ejercicios para re-conectar con nuestro útero, las hierbas medicinales y otras alternativas para aliviar y regular nuestro cuerpo y ciclo. Hablamos de menstruación alternativa y saludable, ecológica. Hablamos de ritos de paso.
Son bienvenidas todas las mujeres y edades, no importa si ya no tienes el ciclo, la energía y sabiduría de las que pasaron el umbral a la menopausia es igual de importante y vital para cerrar el círculo.
Para cada mes tenemos preparado un tema para compartir, con ejercicios y dinámicas para conectar y profundizar en nosotras mismas y nuestro ciclo. Pero siempre hay espacio para  el compartir personal, dudas y preguntas. Es un círculo de mujeres que se completa con cada una de nosotras.
Próximas dos fechas 21 de abril y 27 de mayo. Horario 19:00-21:30
No hemos puesto precio a esta actividad. Queremos poder incluir a todas las mujeres que desean participar, sin importar sus posibilidades económicas en este momento. Habrá una caja para aportación consciente para que cada una aporte lo que sienta. Llévate también si te apetece algo para compartir junto con la infusión que ofrecemos.
En las actividades que celebramos desde La Semilla Roja los niños son bienvenidos. Pueden permanecer dentro de la sala siempre y cuando no se interrumpe la actividad, y hay lugar preparado para ellos en el exterior y el interior donde pueden estar con un acompañante (o solos si tienen edad para ello).
♥ Gracias por  venir y nutrirnos con tu presencia. ♥ ¡Nos vemos en la Tienda Roja!
Con amor, Sofia

viernes, 24 de marzo de 2017

Te apetece conocer tu ciclo menstrual, conectar con tu pelvis y caminar hacía una consciencia cada vez mayor de tu cuerpo y feminidad? Pues ¡ya tenemos fecha para nuestro próximo taller de Menstruación Consciente! Mi deseo es que cada mujer y niña disfruten de su menstruación, conociendo sus ciclos y sus cuerpos. Es hora de re-descubrirnos y re-conectar con nuestro ciclo menstrual, creando una nueva consciencia de la naturaleza femenina honrando nuestra condición de mujer cíclica.

viernes, 3 de marzo de 2017

Te busqué


Te busqué entre las sombras que danzaban en las paredes, en aquel atardecer lleno de colores pintado en el cielo. Te busqué en el olor a jazmín, en la piel de aquel chico, en la desesperación de la noche en soledad. No te encontraba y seguía buscando. Te buscaba en las lejanas estrellas de la noche, en el amanecer, entre los suaves tonos de la flauta y el ritmo que llenaba el espacio aquella tarde de verano. Te busqué entre mis recuerdos de la infancia, entre juguetes usados, polvo y apuntes que ya no servían. Te buscaba entre las hojas caídas de otoño y el frío sol de primavera. Me enamoré y te seguí buscando, ¿quizás en aquel abrazo? Luego te buscaba en el abandono y la soledad, el desamparo y el dolor. Casi dejé de creer que existieras.

Te busqué entre aquellas mujeres debajo de la luna nueva, ahí te podía percibir, pero un instante más tarde te había vuelto a perder. Te buscaba en los ojos de los niños, las manos agrietadas de los ancianos, en el viento, en la soledad, en el silencio… Te buscaba en Dios, en los templos, en el amor y el desamor. Sólo me encontré con tu suave fragancia, sí, existías, habías estado por aquí, habías rozado estas paredes con tu presencia. Te buscaba entre los bloques de cemento, movimiento, coches y el ruido de la cuidad. Y te buscaba en la naturaleza, en el manantial lleno de sabiduría que limpiaba, alimentaba y sanaba. Si no te encontraba ahí ¿dónde podrías estar? Solo te podía percibir entre la sublime belleza y el amor incondicional, pero siempre jugando al escondite. A veces me daba la sensación que me contemplabas desde algún lugar, pero si me giraba para encontrarte ya no estabas. Intentabas guiarme y ayudarme, pero el ruido a mi alrededor era demasiado fuerte como para permitirme escucharte. Y otras veces el silencio demasiado compacto para ser atravesado.

Un día te busqué dentro de mí, y te encontré. Te encontré recorriendo mis venas como la sangre, llenando mis células, mi alma, mis huesos. Te encontré en la quietud que reinaba entre pensamiento y pensamiento, en el silencio de mi alma, en el sutil mensaje de mi intuición. Te encontré en mi agrietado y asustado corazón lleno de amor, en mi hígado y mis pulmones. Te encontré debajo de mi piel, en mis estrías, la leche que llenaba mis pechos, el útero que palpitaba con amor. Te encontré abrazándome, creyendo en mí, susurrándome que yo era valiosa y querida. Siempre habías estado ahí,  pero yo nunca te vi porque estaba demasiado ocupada buscándote y soñandote en mil lugares fuera de mí. Ahora que te he encontrado seguiré a tu lado. Seguiré alimentándote con mis experiencias, permitiendo que tus actos y deseos se conviertan en míos. Te escucharé, me quedaré quieta, me moveré cuando me pidas que baile. Y soltaré y volaré ahora que estás conmigo porque ya no hay nada de qué tener miedo.  

Sofía Nikander

Repost danzademujer.blogspot.com 2011

viernes, 17 de febrero de 2017

¿Bailar danza del vientre automáticamente protege el suelo pélvico?

No, por supuesto que no. De hecho, practicar la danza del vientre regularmente no es para nada ninguna garantía de que tu pelvis esté sano y fuerte. Ni te protege contra incontinencias, dolores menstruales, te relaja el útero ni... De hecho, bailado de manera sin tomar consciencia del suelo pélvico, de integrarlo en los movimientos, incluso podría ser perjudicial para un suelo pélvico ya flojo. O incluso crear más tensión en la zona pélvica y no ayudar nada o empeorar una menstruación dolorosa. Aún así promulgo de los beneficios de las danza oriental para el cuerpo femenino en su totalidad y especialmente la zona pélvica. Ahora te explicaré por qué.
Normalmente las mujeres vienen a clase con nula o poca conexión con su pelvis. Muchas, no saben cómo contraer o relajar el suelo pélvico, ni le llegan ningunas sensaciones del cuello del útero ni del útero o ovarios (salvo los de dolor, pero si aprendiéramos a escuchar a nuestro cuerpo cuando nos susurra no tendría motivos para gritar). Esto es totalmente normal en una sociedad donde todo lo que hay por debajo del ombligo es tabú, tenemos malas posturas sentándonos en sillas/sofás/coches y con piernas cruzadas, alejando nuestra pelvis (y cuerpo entero) de su postura natural,una sociedad donde en general existe una desconexión fuerte con nuestro cuerpo y sobretodo con todo que tenga que ver con la sexualidad, nuestros ciclos menstruales y partos. Todas hemos estado ahí. Yo también. Nacimos con la predisposición de tener nuestra pelvis fuerte y sano con su musculatura integrado en nuestro día a día, como tenemos el cuello para mantener la cabeza erguida sobre los hombros. No necesitamos hacer ningún esfuerzo consciente para mantener la cabeza, pero sigue ahí porque los músculos del cuello y de la espalda hacen su función. Lo mismo debería pasar con el suelo pélvico. El suelo pélvico debería estar fuerte y activo para ser justo lo que su nombre indica: el suelo de la pelvis  que mantiene el peso de la vejiga, el útero y el recto. Cuando está debilitado, no aguanta su peso y estos descienden alterando el funcionamiento.
Y es totalmente posible físicamente realizar los movimientos de la danza del vientre SIN IMPLICAR el suelo pélvico. Contrayendo glúteos, abdomen y piernas. Igual que podemos andar, saltar, correr sin implicar el suelo pélvico (pero lastimándolo aún más aplicando fuerza y movimiento sobre un músculo atrofiado). Muchísimos pasos puedes realizar sólo a nivel de rotación de huesos y movimiento de huesos. Otras implicando grupos de músculos grandes pasando por alto el suelo pélvico. Tu puedes llevar practicando la danza del vientre durante 10 años, y aún así no haber localizado, implicado o fortalecido el suelo pelvico (y porque esta entrada habla del suelo pélvico, pero es para otro post todo lo que la danza puede hacer por nuestro útero y ovarios si bailamos con consciencia). Por eso nace la Danza Oriental Integral y Consciente (Recomiendo visitar el enlace para leer sobre Danza Oriental Consciente en la página de Marisol Díez, creadora del concepto ).
Por eso, el fin de nuestras clases no es crear una bailarina que realiza una coreografía impecable cargado de técnica (aunque por supuesto no lo excluye, el arte real sobre el escenario es hermosísimo) si no una mujer que haya integrado todas las partes de su cuerpo, con especial énfasis en la pelvis, el útero y  ovarios, suelo pélvico etc, que haya tomado consciencia de su cuerpo y de sus movimientos. Porque así, podemos devolver la vida y fuerza a nuestra pelvis.
Algo que sale a  menudo en las clases es la dificultad de encontrar esos músculos y tomar consciencia. Vamos a volver al ejemplo de la cabeza que se mantiene sobre los hombros. Ahora mismo no necesitamos hacer ningún esfuerzo para mantenerlo, de hecho, ni siquiera somos conscientes de que tenemos los músculos activados o trabajando. Pero en un momento de nuestras vidas sí. Cuando teníamos días o pocas semanas de vida extrauterina, mantener el cuello y levantar la cabeza era un gran trabajo. Algunos tardan semanas en fortalecer el cuello, practicando varias horas al día. Porque un bebé hace eso. Antes de dominar una parte de su cuerpo lo practica y practica en casi todas sus horas despiertas. Y nosotras tenemos que hacer casi el mismo aprendizaje con nuestro suelo pélvico. Tenemos que localizar los músculos y pode contraerlos. Y cada vez más rato. Y luego ver, que no basta con un contraer y soltar, si no que puedo contraer partes, relajar otras, mover los músculos del suelo pélvico de manera armónica... Y nosotras pretendemos hacer esto en una clase semanal donde dedicamos quizás menos de la mitad del tiempo para activamente localizar y fortalecer e integrar en el movimiento y el resto en otras cosas igualmente esenciales. Por eso es un proceso que a veces parece largo. Requiere práctica y no deberíamos limitarlo a las clases de danza. Poco a poco podemos integrar el suelo pélvico y el correcto funcionamiento de la pelvis en nuestro día a día. Desde levantarnos de la cama, agacharnos o simplemente respirar (la respirar empieza en el suelo pélvico, eso también da para otro post ;) )
Abrazos, Sofía

domingo, 12 de febrero de 2017

Círculo de Danza



Próxima fecha 18 de febrero, a las 19:00

Aportación: 5€

¿Deseas formar parte de un Círculo de Mujeres en movimiento, deseas explorar, compartir y danzar alrededor de la hoguera?

En cada encuentro trabajamos con una temática específica para profundizar en nuestra naturaleza femenina para poder descubrir, compartir y renovar. Trabajamos juntas en círculo, dejando espacio para el encuentro de cada una con sus profundidades y su creatividad.

Si sientes el tambor llamarte, vente a bailar con nosotras en círculo sintiendo el último propósito de la danza: la conexión, el compartir y los lazos que creamos entre mujer y mujer, entre alma y alma mientras celebramos nuestra naturaleza cíclica y condición de Mujer. A veces el espacio se convierte en un escenario para crear y crecer, verse reflejada en el rostro del otro. Otras veces un círculo de meditación en movimiento para conectar con nuestra esencia y camino en la Vida.

Reservar plaza: 6076220

58 / lasemillaroja.info@gmail.com
lasemillaroja.wordpress.com

viernes, 10 de febrero de 2017

Formación Círculo Integral de Danza





Durante cuatro meses bucearemos en la Danza Oriental y su faceta más ancestral, ligada a nuestro ciclo interior y los cuatro arquetipos . Será un viaje hacía nuestro ciclo menstrual, nuestra sexualidad femenina y nuestro cuerpo integrando sus partes más sagradas. Útero, pecho, ovario, cadera, pelvis, corazón… En cada encuentro fusionamos la danza, sus movimientos y ritmos, con nuestro propio viaje hacía un nuevo cuerpo.
Mano a mano con la técnica, vamos descubriendo los pasos y nuestro cuerpo femenino, para hacerlos vivos y auténticos. La Madre, la Hechicera, la Bruja y la Virgen… la creatividad, la transformación, la magia y la intuición. Te propongo hacer un viaje, con la danza Oriental como tu herramienta principal, descubriendo y viviendo este círculo completo dentro de ti. Es un viaje de transformación, de renovación, de crecimiento, de honrar nuestra naturaleza y nuestro linaje femenino. Fusionamos diferentes técnicas y el trabajo físico, integrando en nuestra danza la poesía, la pintura, la tierra húmeda bajo nuestros pies, el bailar alrededor del fuego, el sudor, la luna, la sangre sagrada…
Fechas:
1 módulo: 18/3 y 1/4
2 módulo: 22/4 y 6/5
3 módulo: 20/5 y 3/6
4 módulo: 17/6 y 18/6
Horario: 18:00-21:00 Cerramos cada módulo con un Círculo de Danza, para danzar, honrar y celebrar juntas.
En cada módulo trabajamos con un arquetipo, acercándonos a su danza, su energía, su sistema de símbolos en la danza e integrando su conocimiento en nosotras. Juntos, los cuatro módulos cierran el círculo completo, y nos llevamos cuatro danzas y el sudor de un viaje de transformación en nuestra piel.
Inscripción. lasemillaroja.info@gmail.com / 607 622 058 (Sofia)
tarpa-dance1.jpg

La nueva web La Semilla Roja

Nuestra nueva web te está esperando en semillaroja.wordpress.com .  Aquí encontrarás horarios, talleres, fechas para círculos de mujeres y formaciones. Danza de Mujer seguirá recibiéndote como blog, compartiendo pensamientos sobre la danza y la Naturaleza Cíclica de la Mujer. Un abrazo y que sigamos danzando juntas.

martes, 31 de enero de 2017

Saber dejar morir... para dejar espacio para que brote lo nuevo

Resultado de imagen de fröUna de las partes del libro "Mujeres que corren con los lobos" de Clarissa Pinkola Estés que más me transformó  la primera vez que lo leí fue donde habla de cómo la Mujer Sabia sabe dejar morir lo que tiene que morir, sabe reconocer el momento de cerrar el círculo y dejar partir.

Pero cerrar círculos es difícil. Aunque parezca que llevo mucho tiempo sin actividad, durante este tiempo de ausencia del blog, han sucedido muchas cosas. Por un lado he tomado una decisión difícil, muy difícil, de dejar un proyecto en la que trabajaba con tres mujeres maravillosas. Ha sido difícil, porque dejar partir algo mientras tu corazón va recordando los bellos momentos y la ilusión al empezar te hace querer forzar las cosas. Seguir empujando, seguir luchando para no soltar. Pero sabes que es momento de dejar partir. Porque dejando morir lo que tiene que morir, la tierra estéril y estancada se convierte en tierra llena de nutrientes donde germinar nuevos brotes. . Cuando dejamos morir lo que tiene que morir, cuando cerramos ciclos, dejamos espacio para que lo nuevo pueda crecer. Y ahí estamos ahora mismo. La Semilla Roja está brotando. La cuido, la mimo, la riego con amor... Aún no está todo concretado, pero poco a poco la nueva web empieza a tomar forma. Si queréis echarle un vistazo veniros a www.lasemillaroja.wordpress.com!! Estaré muy ilusionada con recibir una visita. Y guarda el enlace. Porque poco a poco iré subiendo más y más cosas que tengo preparadas!
Con la primavera viene una nueva etapa. Están brotando semillas de mil flores y encuentros entre Mujeres. Acompáñanos, que el camino será bello y lleno de aventuras!

Con amor y magia,

Sofía