Todos somos seres creativos, ¡el simple hecho de estar viva es un acto creativo! Pero para conseguir que nuestra creatividad se potencie y fluya, tenemos que encontrar la pasión en lo que hacemos y dejar que las barreras al inconsciente se caigan. En este taller, a través de la danza del vientre, conectamos con nuestra energía creativa y dejamos que la danza sea nuestra herramienta de expresión. Descubrimos cómo sacar hacía fuera nuestra verdad personal, transmitirlo y contarlo a través del cuerpo y el movimiento.
Fecha: 11 de marzo de 10:00-14:00
Lugar: YogaSala Málaga (yogasala.blogspot.com)
Precio: 38€
Último día de inscripción el 4 de marzo
Sofia Nikander
tlf. 607 622 058
sofia.nikander@gmail.com
danzademujer.blogspot.com
jueves, 9 de febrero de 2012
miércoles, 8 de febrero de 2012
¿Quién soy? Abrimos el bahúl de los recuerdos
De vez en cuando nos profundizamos en una búsqueda consciente de nosotras mismas, deseándo acercarnos un poco más, entendernos, amarnos, realizarnos. En mi búsqueda reciente (que normalmente empieza con repasar los cientos de textos que he escrito y que tengo guardados en el portátil, como si las palabras y las líneas guardaran algo de mi esencia) encontré un texto que escribí hace dos años para el blog kebuskas.blogspot.com cuando me estaba formando como doula. Ese año repleto de pequeños despertares y cambios...
"Mis pies descalzos se llenan de polvo y tierra mientras mi baile me lleva más lejos y me conecta conmigo misma. El sol de primavera ilumina y calienta mi piel y mi alma, los movimientos ondulares de mi cuerpo abren los canales en mi interior y la energía de mi pelvis corre por todo el cuerpo. La energía de la vida, sanadora y femenina.
Me busco y me encuentro en el baile, el ritmo de la música y el movimiento.
También me busco en la poesía, ver germinar una semilla, la luz que brilla en los ojos de una mujer sabia... una piedra, una ola o un atardecer lleno de colores.
Mi esencia se alimenta de todo ello, se re-encuentra y se conecta con lo sangrado y divino que hay en cada ser. Me autoafirmo. Soy una mujer, soy parte de todo este movimiento hacia un Universo más conciente, soy madre, soy una buscadora más...
Buscamos todos, a veces no sabemos el qué, y a veces nos metemos por caminos equivocados que no nos llevan hacía la realización de nuestro ser. Cuando busco, me guío por mis emociones y mis sentimientos, sueños y alegrías, así no me equivocaré.
Siempre estoy aprendiendo algo nuevo, porque el aprender es el dinamismo de mi vida. Aprendo, leo, afirmo, reafirmo. Mi alma necesita crecer, desarrollarse, sanar viejas heridas y descubrir sombras desconocidas.
Y la vida me brinda oportunidades cada día de hacerlo, entre mis amigos y todas las personas que hay a mi alrededor, mi maternidad, mi familia, mis estudios, mi baile... y ahora he empezado el camino para formarme como doula, para así poder ayudar y apoyar a otras mujeres que a través de un parto lleno de amor están dispuestas a cambiar el mundo.
Necesitamos despertarnos y en el parto, cuando estamos en el filo invisible entre la muerte y la vida, nos encontramos con todos los sueños y emociones reprimidos y nuestra sombra desconocida. Es una oportunidad para despertarnos, darnos cuenta de todo lo que nos queda por vivir y aprender, concienciarnos como mujeres y conectarnos con nuestro ser interior. Si nos dejamos llevar por nuestros emociones primitivas y convertimos el dolor en olas de despertares, nos lleva hacía una maternidad conciente y una vida plena donde nada es imposible mientras que trabajamos afín con nuestro alma.
Las mujeres llevamos dentro de nosotras un poder creativo inmenso, un poder capaz de crear vidas y milagros. Pero no sólo podemos crear hijos si no que es un manantial de energía creativa sin fin para realizar sueños y proyectos. Cada día, y a través de mi baile, intento hacer fluir esa energía para liberar todo lo que queda por nacer de mi vientre femenino.
Me siento profundamente agradecida por todas las personas que han estado esperándome en mi camino cuando necesitaba apoyo o guía.
Estoy convencida de que cuando decides cambiar y crecer, la vida te presenta todas las oportunidades para hacerlo.
El alma de mi hijo que decidió entrar en mi vientre hace tres años me ayudó a dar un paso más hacía mi despertar, y está aquí conmigo cada día para enseñarme a ser madre. Mi pareja, mis amigos, mi familia y todas las personas conocidas y desconocidas.... todas están en mi vida por una razón muy especial y recibo, doy y agradezco. Gracias"
"Mis pies descalzos se llenan de polvo y tierra mientras mi baile me lleva más lejos y me conecta conmigo misma. El sol de primavera ilumina y calienta mi piel y mi alma, los movimientos ondulares de mi cuerpo abren los canales en mi interior y la energía de mi pelvis corre por todo el cuerpo. La energía de la vida, sanadora y femenina.
Me busco y me encuentro en el baile, el ritmo de la música y el movimiento.
También me busco en la poesía, ver germinar una semilla, la luz que brilla en los ojos de una mujer sabia... una piedra, una ola o un atardecer lleno de colores.
Mi esencia se alimenta de todo ello, se re-encuentra y se conecta con lo sangrado y divino que hay en cada ser. Me autoafirmo. Soy una mujer, soy parte de todo este movimiento hacia un Universo más conciente, soy madre, soy una buscadora más...
Buscamos todos, a veces no sabemos el qué, y a veces nos metemos por caminos equivocados que no nos llevan hacía la realización de nuestro ser. Cuando busco, me guío por mis emociones y mis sentimientos, sueños y alegrías, así no me equivocaré.
Siempre estoy aprendiendo algo nuevo, porque el aprender es el dinamismo de mi vida. Aprendo, leo, afirmo, reafirmo. Mi alma necesita crecer, desarrollarse, sanar viejas heridas y descubrir sombras desconocidas.
Y la vida me brinda oportunidades cada día de hacerlo, entre mis amigos y todas las personas que hay a mi alrededor, mi maternidad, mi familia, mis estudios, mi baile... y ahora he empezado el camino para formarme como doula, para así poder ayudar y apoyar a otras mujeres que a través de un parto lleno de amor están dispuestas a cambiar el mundo.
Necesitamos despertarnos y en el parto, cuando estamos en el filo invisible entre la muerte y la vida, nos encontramos con todos los sueños y emociones reprimidos y nuestra sombra desconocida. Es una oportunidad para despertarnos, darnos cuenta de todo lo que nos queda por vivir y aprender, concienciarnos como mujeres y conectarnos con nuestro ser interior. Si nos dejamos llevar por nuestros emociones primitivas y convertimos el dolor en olas de despertares, nos lleva hacía una maternidad conciente y una vida plena donde nada es imposible mientras que trabajamos afín con nuestro alma.
Las mujeres llevamos dentro de nosotras un poder creativo inmenso, un poder capaz de crear vidas y milagros. Pero no sólo podemos crear hijos si no que es un manantial de energía creativa sin fin para realizar sueños y proyectos. Cada día, y a través de mi baile, intento hacer fluir esa energía para liberar todo lo que queda por nacer de mi vientre femenino.
Me siento profundamente agradecida por todas las personas que han estado esperándome en mi camino cuando necesitaba apoyo o guía.
Estoy convencida de que cuando decides cambiar y crecer, la vida te presenta todas las oportunidades para hacerlo.
El alma de mi hijo que decidió entrar en mi vientre hace tres años me ayudó a dar un paso más hacía mi despertar, y está aquí conmigo cada día para enseñarme a ser madre. Mi pareja, mis amigos, mi familia y todas las personas conocidas y desconocidas.... todas están en mi vida por una razón muy especial y recibo, doy y agradezco. Gracias"
domingo, 5 de febrero de 2012
La Danza y la Creatividad- Taller de danza del vientre
Fecha: 11 de marzo de 10:00-14:00
Lugar: YogaSala Málaga (yogasala.blogspot.com)
Precio: 38€
Para más información e inscripción:
Sofia Nikander
tlf. 607 622 058
sofia.nikander@gmail.com
danzademujer.blogspot.com
Hay miles de formas creativas para sacar la verdad interior que llevamos dentro. Son simplemente distintos idiomas para decir lo mismo, para traducir el habla del alma, y compartirlo con el mundo exterior. El baile, la pintura, la poesía... son solo algunos, y cada mujer tiene que encontrar su manera, su idioma, su forma de expresión.
La Danza del Vientre es solo uno más, pero uno con la que muchas mujeres se sienten identificadas, ya que los movimientos del baile se han transformado durante miles de años para liberar y hacer girar la energía femenina. Sus movimientos ondulares y golpes de cadera se centran en el manantial de la energía fenemina y la energía sexual: la pelvis. Los movimientos suaves y serpentinos con los brazos conectan con el cielo y el Universo, ofrece y dirige la energía que penetra el cuerpo de la mujer danzando. A través de los pies descalsos que sacueden el polvo del suelo llega la energía de la Madre Tierra, y la vibración del shimmie la hace vibrar y cautiva todo alrededor. Cuando conocemos sus movimientos y bailamos fluidamente nos convertimos en pura energía femenina, una mujer danzando conectada con su ser interior y transportadora de la verdad de su alma.
Hace muchos años un amigo me dijo que cada persona debería aprender a tocar algún instrumento, bailar algún baile o hacer cualquier cosa creativa fluidamente, sin tener que pensar en lo que hace. Sólo entonces, cuando nuestro intelecto no está activo, y la mente se libera para sacar tono a tono, o movimiento a movimiento lo que la inspiración nos mande, sólo entonces podemos darle voz a los deseos y verdades de nuestra alma. Por ello es importante que primero aprendamos los movimientos, la base, la grámatica del idioma que queremos usar para expresarnos, para luego bailar fluidamente sin pensar, dejarnos llevar y liberarnos de todo lo que hemos aparendido.
Muchas veces olvidamos el verdadero fin de nuestro baile, y damos más importancia en tener un traje bonito o bailar una coreografía preparada correctamente sin fallar. Nos pintamos los ojos, nos adornamos, todo para que el resultado sea perfecto. Pero bailamos sin alma. Es como el pintor que deja de pintar lo que siente necesidad de expresar, empieza a pintar para complacer a los compradores. Bailamos los movimientos que hemos aprendido, con gracia y una sonrisa bonita, el público aplaude y disfruta. Pero no les hemos transmitido nada. No les hemos contado nuestra historia ni demostrado nuestro verdad. Pero peor todavía, no hemos sentido nada. A parte de los nervios, de estar contentos por lo que salió bien, y los aplausos, no hemos sentido nada.
Cuando bailamos conectadas tenemos la oportunidad de sentir y experimentar muchas cosas. Podemos crecer, cambiar, llegar a conocernos un poquito mejor. Podemos experimentar hasta dónde la inspiración nos puede llevar ese día, liberarnos para en estado de trance y meditación fluir con el Universo. Podemos sentir la sonrisa espontánea, que nace como un cosquilleo en el cuerpo, respuesta a la alegría de nuestro ser. Podemos cerrar los ojos para dejarnos llevar y olvidar las tres dimensiones que limita nuestra materia.
Un baile bailado de corazón, de una mujer abierta y inspirada, no puede ser otra cosa que bella. Sólo con presenciar como conecta consigo mismo, la alegría de su sonrisa sincera, nos regala una satisfacción incomparable.
Prefiero mil veces ver a una alumna nueva atreverse a cerrra los ojos y dejarse llevar, intentando dar movimiento a la voz de su alma, antes que una bailarina profesional con una técnica impresionante, pero que baila sin corazón y alma, sin estar conectada y sin transmitir.
Lugar: YogaSala Málaga (yogasala.blogspot.com)
Precio: 38€
Para más información e inscripción:
Sofia Nikander
tlf. 607 622 058
sofia.nikander@gmail.com
danzademujer.blogspot.com
Expresar a través de la danza
La Danza del Vientre es solo uno más, pero uno con la que muchas mujeres se sienten identificadas, ya que los movimientos del baile se han transformado durante miles de años para liberar y hacer girar la energía femenina. Sus movimientos ondulares y golpes de cadera se centran en el manantial de la energía fenemina y la energía sexual: la pelvis. Los movimientos suaves y serpentinos con los brazos conectan con el cielo y el Universo, ofrece y dirige la energía que penetra el cuerpo de la mujer danzando. A través de los pies descalsos que sacueden el polvo del suelo llega la energía de la Madre Tierra, y la vibración del shimmie la hace vibrar y cautiva todo alrededor. Cuando conocemos sus movimientos y bailamos fluidamente nos convertimos en pura energía femenina, una mujer danzando conectada con su ser interior y transportadora de la verdad de su alma.
Hace muchos años un amigo me dijo que cada persona debería aprender a tocar algún instrumento, bailar algún baile o hacer cualquier cosa creativa fluidamente, sin tener que pensar en lo que hace. Sólo entonces, cuando nuestro intelecto no está activo, y la mente se libera para sacar tono a tono, o movimiento a movimiento lo que la inspiración nos mande, sólo entonces podemos darle voz a los deseos y verdades de nuestra alma. Por ello es importante que primero aprendamos los movimientos, la base, la grámatica del idioma que queremos usar para expresarnos, para luego bailar fluidamente sin pensar, dejarnos llevar y liberarnos de todo lo que hemos aparendido.
Muchas veces olvidamos el verdadero fin de nuestro baile, y damos más importancia en tener un traje bonito o bailar una coreografía preparada correctamente sin fallar. Nos pintamos los ojos, nos adornamos, todo para que el resultado sea perfecto. Pero bailamos sin alma. Es como el pintor que deja de pintar lo que siente necesidad de expresar, empieza a pintar para complacer a los compradores. Bailamos los movimientos que hemos aprendido, con gracia y una sonrisa bonita, el público aplaude y disfruta. Pero no les hemos transmitido nada. No les hemos contado nuestra historia ni demostrado nuestro verdad. Pero peor todavía, no hemos sentido nada. A parte de los nervios, de estar contentos por lo que salió bien, y los aplausos, no hemos sentido nada.
Cuando bailamos conectadas tenemos la oportunidad de sentir y experimentar muchas cosas. Podemos crecer, cambiar, llegar a conocernos un poquito mejor. Podemos experimentar hasta dónde la inspiración nos puede llevar ese día, liberarnos para en estado de trance y meditación fluir con el Universo. Podemos sentir la sonrisa espontánea, que nace como un cosquilleo en el cuerpo, respuesta a la alegría de nuestro ser. Podemos cerrar los ojos para dejarnos llevar y olvidar las tres dimensiones que limita nuestra materia.
Un baile bailado de corazón, de una mujer abierta y inspirada, no puede ser otra cosa que bella. Sólo con presenciar como conecta consigo mismo, la alegría de su sonrisa sincera, nos regala una satisfacción incomparable.
Prefiero mil veces ver a una alumna nueva atreverse a cerrra los ojos y dejarse llevar, intentando dar movimiento a la voz de su alma, antes que una bailarina profesional con una técnica impresionante, pero que baila sin corazón y alma, sin estar conectada y sin transmitir.
viernes, 3 de febrero de 2012
¿Qué es bailar "bien"? Un homenaje a mis alumnas
¿Qué significa bailar bien? ¿Es tener una técnica impresionante, saber seguir la música y el compás, tener gracia, elasticidad...?
Y pienso en mis alumnas. Algunas de ellas llevan muy poco tiempo, tan sólo unas clases, y otras varios años. Pero cuando apago las luces y les pido que bailen, sin técninca y sin pensar, consiguen emocionarme. Una mujer que se mueve de un lado a otro al ritmo de la múscia, con la boca medio abierta, relajada, una mirada brillante que habla de un lugar muy lejano. Deja de ser una persona con nombre, trabajo, estudios y méritos, y parece fundirse con el alma del universo bailante. No hay límites entre el espacio y su curpo, no existen pasos corrects ni belleza estereotipada. Tan sólo una mujer que se convierte, por unos instantes, en lo que realmente es y que en su día a día lleva escondido debajo de varias capas de maquillaje y aprendizaje social. Se le acerca otra mujer bailando, no hace falta que se hablen. Con la mirada y el sentir de sus cuerpo basta. Inician un baile juntas, y comparten sus mundos secretos sin ni una palabra. Se ríen, una risa que nace en lo más profundo de su ser y llega como bubrujas hasta la superficie. Veo como crecen, de repente existe algo que no existía hace un momento. No es sumatorio. No es una mujer bailando más otra mujer bailando. Han creado algo más, algo grande que no me deja apartar la mirada. Están conectadas. Son como dos partes de un mismo cuerpo pulsante.
Y de repente, mis pensamientos sobre qué es bailar bien, y los imágenes mentales de bailarinas con una técninca impresionante y una coreografía perfecta se quedan cortas, planas, sin vida. La técnica se convierte en necesaria tan sólo para aprender a hablar un idioma específico de baile, pero para nada lo único ni lo esencial para poder bailar "bien".
Si yo me voy a un país lejano, si hablo el idioma de los nativos, tendré un camino corto hacía el entendimiento y para poder explicar lo que siento. Pero si lo uso para hablar de cosas triviales, que me he cortado el pelo o que aquí hace 5 grados más que ahí, tampoco me enriquezerá mucho. Si por el contraría, aterrizo sin saber ni una palabra del idioma nativo, pero con un interés en concerles y enseñarles cómo y quién soy, os aseguro que será una experiencia mucho más enriquezedora para ambos partes. A ellos no les dejaré indiferentes, y yo me llevaré sus sentimientos y risas en el corazón.
Habrá muchas opiniones sobre qué es bailar bien, pero creo que estamos de acuerdo con que hace falta mucho más que técnica. Hace falta sentir, expresar, soñar, dejar un trocito de nuestro alma en el baile. Y todo eso lo veo en mis alumnas, cuando ya han dado el paso y se dejan llevar en la improvisación. Es como si hicieran un acuerdo consigo misma, un compromiso: 'vale, dejaré mi máscara a un lado y voy a bailar, voy a confiar`. Y bailan. Y yo les veo y me emociono. Más de una vez con lágrimas en los ojos les hablo como si hubiera tenido una experiencia mística. Y realmente es así, porque veo a mujeres que por unos minutos brillan con la profunda y sencilla belleza que todos llevamos dentro pero que pocas veces dejamos ver.
Para mí, esto es bailar. Bailar no es repetir secuencias de movimientos perfectamente realizados, si no todo lo contrario. Y "bien" y "mal" son sólo juicios del que mira, para mí solo existe "bailar conectada consigo misma" o "bailar repitiendo movimientos no conectada consigo misma".
Antiguamente se bailaba alrededor de las hogueras con los tambores y el canto como acompañante. Se bailaba para celebrar un nacimiento, la unión de dos personas, la alegría de estar vivos.. para dar las gracias, o pedir algo a los dioses y la tierra. ¡Que diferencia de lo que significa el baile para la mayoría en nuestros tiempos! Pero mis alumnas consiguen regalar un trocito de baile profundo y sincero a este mundo. ¡Gracias!
Para terminar quiero compartir la definicón de Wikipedia de lo que es la danza:
"La danza o el baile, es es una forma de arte en donde se utiliza el movimiento del cuerpo, usualmente con música, como una forma de expresión, de interacción social, con fines de entretenimiento, artísticos o religiosos. La danza, también es una forma de comunicación, ya que se usa el lenguaje no verbal entre los seres humanos, donde el bailarín o bailarina expresa sentimientos y emociones a través de sus movimientos y gestos. Se suele bailar con música, ya sea una canción, pieza musical o sonidos y que no tiene una duración específica, ya que puede durar segundos, minutos, u horas."
Y pienso en mis alumnas. Algunas de ellas llevan muy poco tiempo, tan sólo unas clases, y otras varios años. Pero cuando apago las luces y les pido que bailen, sin técninca y sin pensar, consiguen emocionarme. Una mujer que se mueve de un lado a otro al ritmo de la múscia, con la boca medio abierta, relajada, una mirada brillante que habla de un lugar muy lejano. Deja de ser una persona con nombre, trabajo, estudios y méritos, y parece fundirse con el alma del universo bailante. No hay límites entre el espacio y su curpo, no existen pasos corrects ni belleza estereotipada. Tan sólo una mujer que se convierte, por unos instantes, en lo que realmente es y que en su día a día lleva escondido debajo de varias capas de maquillaje y aprendizaje social. Se le acerca otra mujer bailando, no hace falta que se hablen. Con la mirada y el sentir de sus cuerpo basta. Inician un baile juntas, y comparten sus mundos secretos sin ni una palabra. Se ríen, una risa que nace en lo más profundo de su ser y llega como bubrujas hasta la superficie. Veo como crecen, de repente existe algo que no existía hace un momento. No es sumatorio. No es una mujer bailando más otra mujer bailando. Han creado algo más, algo grande que no me deja apartar la mirada. Están conectadas. Son como dos partes de un mismo cuerpo pulsante.
Y de repente, mis pensamientos sobre qué es bailar bien, y los imágenes mentales de bailarinas con una técninca impresionante y una coreografía perfecta se quedan cortas, planas, sin vida. La técnica se convierte en necesaria tan sólo para aprender a hablar un idioma específico de baile, pero para nada lo único ni lo esencial para poder bailar "bien".
Si yo me voy a un país lejano, si hablo el idioma de los nativos, tendré un camino corto hacía el entendimiento y para poder explicar lo que siento. Pero si lo uso para hablar de cosas triviales, que me he cortado el pelo o que aquí hace 5 grados más que ahí, tampoco me enriquezerá mucho. Si por el contraría, aterrizo sin saber ni una palabra del idioma nativo, pero con un interés en concerles y enseñarles cómo y quién soy, os aseguro que será una experiencia mucho más enriquezedora para ambos partes. A ellos no les dejaré indiferentes, y yo me llevaré sus sentimientos y risas en el corazón.
Habrá muchas opiniones sobre qué es bailar bien, pero creo que estamos de acuerdo con que hace falta mucho más que técnica. Hace falta sentir, expresar, soñar, dejar un trocito de nuestro alma en el baile. Y todo eso lo veo en mis alumnas, cuando ya han dado el paso y se dejan llevar en la improvisación. Es como si hicieran un acuerdo consigo misma, un compromiso: 'vale, dejaré mi máscara a un lado y voy a bailar, voy a confiar`. Y bailan. Y yo les veo y me emociono. Más de una vez con lágrimas en los ojos les hablo como si hubiera tenido una experiencia mística. Y realmente es así, porque veo a mujeres que por unos minutos brillan con la profunda y sencilla belleza que todos llevamos dentro pero que pocas veces dejamos ver.
Para mí, esto es bailar. Bailar no es repetir secuencias de movimientos perfectamente realizados, si no todo lo contrario. Y "bien" y "mal" son sólo juicios del que mira, para mí solo existe "bailar conectada consigo misma" o "bailar repitiendo movimientos no conectada consigo misma".
Antiguamente se bailaba alrededor de las hogueras con los tambores y el canto como acompañante. Se bailaba para celebrar un nacimiento, la unión de dos personas, la alegría de estar vivos.. para dar las gracias, o pedir algo a los dioses y la tierra. ¡Que diferencia de lo que significa el baile para la mayoría en nuestros tiempos! Pero mis alumnas consiguen regalar un trocito de baile profundo y sincero a este mundo. ¡Gracias!
Para terminar quiero compartir la definicón de Wikipedia de lo que es la danza:
"La danza o el baile, es es una forma de arte en donde se utiliza el movimiento del cuerpo, usualmente con música, como una forma de expresión, de interacción social, con fines de entretenimiento, artísticos o religiosos. La danza, también es una forma de comunicación, ya que se usa el lenguaje no verbal entre los seres humanos, donde el bailarín o bailarina expresa sentimientos y emociones a través de sus movimientos y gestos. Se suele bailar con música, ya sea una canción, pieza musical o sonidos y que no tiene una duración específica, ya que puede durar segundos, minutos, u horas."
domingo, 8 de enero de 2012
Clases regulares de Danza Oriental en Málaga
Este nuevo año empieza lleno de danza y alegría. Todos los lunes por la mañana habrá clases de danza oriental en YogaSala (yogasala.blogspot.com) a las10:30-11:30. Precio 25€/mes.
Para más información y inscripción:
sofia.nikander@gmail.com
danzademujer.blogspot.com
tlf. 607 622 058
Y seguimos con los talleres intensivos del ciclo Danza de Mujer. Las próximas fechas serán: (observa que el taller de danza y la creatividad ha cambiado de fecha!)
11 de marzo en Yoga Sala-
La danza y la Creatividad:
La danza como herramienta de expresión. Cómo sacar hacía fuera nuestra verdad personal, transmitirlo y contarlo a través de los movimientos.
14 abril en Yoga Sala-
Bailando con la Mujer Salvaje:
A través de la danza podemos conocer nuestro yo interior, conectar con nuestros sueños, deseos y mujer interior. Buscamos la fuerza y lo salvaje dentro de nosotros.
23 junio en Yoga Sala -
Ciclos de la Vida y la danza:
La vida de la mujer desde la adolescencia hasta la menopausia. Cómo la danza oriental nos puede ayudar y hacer conectar con nuestro cuerpo a través de los cambios en las diferentes etapas. Profundizamos en el ciclo vida-muerte-vida
Un abrazo, Sofía
Para más información y inscripción:
sofia.nikander@gmail.com
danzademujer.blogspot.com
tlf. 607 622 058
Y seguimos con los talleres intensivos del ciclo Danza de Mujer. Las próximas fechas serán: (observa que el taller de danza y la creatividad ha cambiado de fecha!)
11 de marzo en Yoga Sala-
La danza y la Creatividad:
La danza como herramienta de expresión. Cómo sacar hacía fuera nuestra verdad personal, transmitirlo y contarlo a través de los movimientos.
14 abril en Yoga Sala-
Bailando con la Mujer Salvaje:
A través de la danza podemos conocer nuestro yo interior, conectar con nuestros sueños, deseos y mujer interior. Buscamos la fuerza y lo salvaje dentro de nosotros.
23 junio en Yoga Sala -
Ciclos de la Vida y la danza:
La vida de la mujer desde la adolescencia hasta la menopausia. Cómo la danza oriental nos puede ayudar y hacer conectar con nuestro cuerpo a través de los cambios en las diferentes etapas. Profundizamos en el ciclo vida-muerte-vida
Un abrazo, Sofía
viernes, 2 de diciembre de 2011
Aún estás a tiempo para apuntarte próximo taller de danza del vientre “Bailando con los 4 elementos” que impartiré en YogaSala en Málaga.
En este taller, a parte de seguir trabajando la técnica necesaria para redescubrir las raíces de esta danza milenaria, trabajaremos con los cuatro elementos en la danza: el fuego, la tierra, el aire y el agua.
Para más información y inscripción:
Sofia Nikander
sofia.nikander@gmail.com
tlf. 607 622 058
danzademujer.blogspot.com
Precio: 38€
10 de diciembre 10:00-14:00 en Yoga Sala (c/ Moreno Monroy nr5, Málaga)
Inscripciones antes del día 7 de diciembre, previo ingreso del 50% en Unicaja nº de cuenta: 2103 0265 25 0040002656
Este taller forma parte del ciclo danza del vientre “Danza de Mujer” pero todos los talleres son independientes y se puede apuntarse a talleres sueltas. No importa el nivel de danza del vientre de las participantes, ya que trabajaremos con los pasos básicos en todos los talleres.
En este taller, a parte de seguir trabajando la técnica necesaria para redescubrir las raíces de esta danza milenaria, trabajaremos con los cuatro elementos en la danza: el fuego, la tierra, el aire y el agua.
Para más información y inscripción:
Sofia Nikander
sofia.nikander@gmail.com
tlf. 607 622 058
danzademujer.blogspot.com
Precio: 38€
10 de diciembre 10:00-14:00 en Yoga Sala (c/ Moreno Monroy nr5, Málaga)
Inscripciones antes del día 7 de diciembre, previo ingreso del 50% en Unicaja nº de cuenta: 2103 0265 25 0040002656
Este taller forma parte del ciclo danza del vientre “Danza de Mujer” pero todos los talleres son independientes y se puede apuntarse a talleres sueltas. No importa el nivel de danza del vientre de las participantes, ya que trabajaremos con los pasos básicos en todos los talleres.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Poema de lactancia
Un precioso poema que quiero compartir con vosotros, escrito por Alejandra Marina Mercado.
Te tengo en mis brazos
prolongando el nido
de las nueve lunas, hijito querido.
Tus labios buscando, hallan enseguida, el pezón deseando
el agua de vida.
Corre como un río
gozosa en tu boca, tibia como el sol, fresca cual rocío.
Tierno en mi regazo
tus ojos me miran.
me ofreces tu abrazo, mi alma se ilumina.
Bebe de mi todo, vida y corazón, ten mi sangre blanca,
mi mejor canción.
Mi leche te nutre
y calma tu llanto, también te protege
con su blanco manto
Te duermes sereno, en mi calor seguro,
mientras sueñas a pleno, un hermoso futuro.
Te acuesto en mi cama, te baño en caricias,
curiosa la luna, espía sonrisas
MAMAR: MAMA+AMAR
Te tengo en mis brazos
prolongando el nido
de las nueve lunas, hijito querido.
Tus labios buscando, hallan enseguida, el pezón deseando
el agua de vida.
Corre como un río
gozosa en tu boca, tibia como el sol, fresca cual rocío.
Tierno en mi regazo
tus ojos me miran.
me ofreces tu abrazo, mi alma se ilumina.
Bebe de mi todo, vida y corazón, ten mi sangre blanca,
mi mejor canción.
Mi leche te nutre
y calma tu llanto, también te protege
con su blanco manto
Te duermes sereno, en mi calor seguro,
mientras sueñas a pleno, un hermoso futuro.
Te acuesto en mi cama, te baño en caricias,
curiosa la luna, espía sonrisas
MAMAR: MAMA+AMAR
jueves, 22 de septiembre de 2011
Bailando con la Luna- Taller de danza del vientre y el ciclo menstrual
A través de la danza reconectamos con nuestro útero y ovarios, con nuestro cuerpo y los cambios físicos que experimentamos a lo largo de nuestro ciclo y vida.
Tomamos mayor conciencia de nuestra naturaleza cíclica y las energías y necesidades de las cuatro fases de nuestro ciclo menstrual (pre-ovulación, ovulación, pre-menstruación y menstruación).
Si conocemos nuestro ciclo podemos cultivar el potencial creativo y los dones que fluyen con la energía de nuestro ciclo, y las posibles molestias relacionadas con el ciclo se convierten en mensajeros de nuestras necesidades.
La danza del vientre se convierte en una herramienta para conocernos, cuidarnos y reconectarnos con nuestro cuerpo.
Tenemos dos fechas y lugares disponibles para este taller:
Precio: 38€
1 octubre de 17:00-21:00 en Baila Conmigo (c/ M. Ángeles Aspiazu nr10, Fuengirola)
15 octubre 10:00-14:00 en Yoga Sala (c/ Moreno Monroy nr5, Málaga)
Sofia Nikander
sofia.nikander@gmail.com
tlf. 607 622 058
danzademujer.blogspot.com
Este taller forma parte del ciclo danza del vientre “Danza de Mujer” pero todos los talleres son independientes y se puede apuntarse a talleres sueltas. No importa el nivel de danza del vientre de las participantes, ya que trabajaremos con los pasos básicos en todos los talleres.
Tomamos mayor conciencia de nuestra naturaleza cíclica y las energías y necesidades de las cuatro fases de nuestro ciclo menstrual (pre-ovulación, ovulación, pre-menstruación y menstruación).
Si conocemos nuestro ciclo podemos cultivar el potencial creativo y los dones que fluyen con la energía de nuestro ciclo, y las posibles molestias relacionadas con el ciclo se convierten en mensajeros de nuestras necesidades.
La danza del vientre se convierte en una herramienta para conocernos, cuidarnos y reconectarnos con nuestro cuerpo.
Tenemos dos fechas y lugares disponibles para este taller:
Precio: 38€
1 octubre de 17:00-21:00 en Baila Conmigo (c/ M. Ángeles Aspiazu nr10, Fuengirola)
15 octubre 10:00-14:00 en Yoga Sala (c/ Moreno Monroy nr5, Málaga)
Sofia Nikander
sofia.nikander@gmail.com
tlf. 607 622 058
danzademujer.blogspot.com
Este taller forma parte del ciclo danza del vientre “Danza de Mujer” pero todos los talleres son independientes y se puede apuntarse a talleres sueltas. No importa el nivel de danza del vientre de las participantes, ya que trabajaremos con los pasos básicos en todos los talleres.
viernes, 16 de septiembre de 2011
Ser Mujer
Las veo por las calles, algunas escondiéndose entre hombros caídos y miradas al suelo. Otras se aman y apenas rozan la cera con sus zapatos.
Las veo a todas, rellenas, delgaditas, pelirrojas, rubias, morenas… con la piel oscura como el chocolate o casi blanca y transparente del país del hielo.
Las veo a todas, y puedo percibir la bella mujer que vive debajo de su piel, debajo de su armadura y sus escudos, sus muros construidos para protegerse contra los insultos, injusticias y violencia. A veces visible y a veces no. A veces una palabra menospreciante, a veces algo más. O simplemente una mirada que le obliga a dejar aquello que su corazón anhelaba para volver a la tarea indicada para ella.
Me encanta ser mujer y todo lo que eso conlleva. Ser creativa, sensible, sensual, protectora, fuerte, inteligente, capaz… Me encanta poder parir, amamantar y cuidar de los míos, y me encanta cuidarme a mí y realizarme a mi misma, ya sea estudiando o con ese proyecto vital, ese sueño que es sólo mío.
Y ¿por qué no? La mujer es uno de las dos mitades más bellas de la especie humana. La otra mitad, el hombre. Vivimos en un mundo desequilibrado, luchando contra las fuerzas de la naturaleza, contra nosotros mismos y nuestra autenticidad. No sé si estamos desequilibrados porque vivimos en un mundo desequilibrado, o si el mundo externo tan sólo es un reflejo de nuestro desequilibrio interior. Pero para alcanzar el equilibrio tenemos que empezar con nosotros mismos.
Y hasta que no sepamos valorar al otro peso de la balanza igual que a nosotros mismos (o lo que debería aprender mucha mujeres, valorarnos a nosotras mismas como valoramos al otro peso), nos caeremos nosotros también. Me imagino dos pesos haciendo equilibrio en un palillo. Da igual si están lejos, o más cerca del punto medio, mientras que estén a la misma distancia del centro, habrá equilibrio. Si ese punto medio fuera el respeto, el amor, o el valor, ya tendríamos algo que nos señalara el camino.
Cada mañana cuando me despierto encuentro nuevas razones para dar las gracias. Puedo dar las gracias por el sol dorado que ilumina mis cortinas o la lluvia que roza el cristal. Por sentirme bien, por volver a nacer cada día, enfrentándome con un sinfín de oportunidades y proyectos. Puedo dar las gracias por tener personas a mi lado que me respetan y me quieren, por ser quién soy… por ser mujer. Porque ser mujer es ser bella, humilde, fuerte, poderosa, llena con un amor incondicional, capacidad para proteger, nutrir y crear vida. Ser mujer no es ser más que nadie, ni menos, es estar hecha por la misma esencia que el otro peso de la balanza, y a la vez tan distintos.
Las veo a todas, rellenas, delgaditas, pelirrojas, rubias, morenas… con la piel oscura como el chocolate o casi blanca y transparente del país del hielo.
Las veo a todas, y puedo percibir la bella mujer que vive debajo de su piel, debajo de su armadura y sus escudos, sus muros construidos para protegerse contra los insultos, injusticias y violencia. A veces visible y a veces no. A veces una palabra menospreciante, a veces algo más. O simplemente una mirada que le obliga a dejar aquello que su corazón anhelaba para volver a la tarea indicada para ella.
Me encanta ser mujer y todo lo que eso conlleva. Ser creativa, sensible, sensual, protectora, fuerte, inteligente, capaz… Me encanta poder parir, amamantar y cuidar de los míos, y me encanta cuidarme a mí y realizarme a mi misma, ya sea estudiando o con ese proyecto vital, ese sueño que es sólo mío.
Y ¿por qué no? La mujer es uno de las dos mitades más bellas de la especie humana. La otra mitad, el hombre. Vivimos en un mundo desequilibrado, luchando contra las fuerzas de la naturaleza, contra nosotros mismos y nuestra autenticidad. No sé si estamos desequilibrados porque vivimos en un mundo desequilibrado, o si el mundo externo tan sólo es un reflejo de nuestro desequilibrio interior. Pero para alcanzar el equilibrio tenemos que empezar con nosotros mismos.
Y hasta que no sepamos valorar al otro peso de la balanza igual que a nosotros mismos (o lo que debería aprender mucha mujeres, valorarnos a nosotras mismas como valoramos al otro peso), nos caeremos nosotros también. Me imagino dos pesos haciendo equilibrio en un palillo. Da igual si están lejos, o más cerca del punto medio, mientras que estén a la misma distancia del centro, habrá equilibrio. Si ese punto medio fuera el respeto, el amor, o el valor, ya tendríamos algo que nos señalara el camino.
Cada mañana cuando me despierto encuentro nuevas razones para dar las gracias. Puedo dar las gracias por el sol dorado que ilumina mis cortinas o la lluvia que roza el cristal. Por sentirme bien, por volver a nacer cada día, enfrentándome con un sinfín de oportunidades y proyectos. Puedo dar las gracias por tener personas a mi lado que me respetan y me quieren, por ser quién soy… por ser mujer. Porque ser mujer es ser bella, humilde, fuerte, poderosa, llena con un amor incondicional, capacidad para proteger, nutrir y crear vida. Ser mujer no es ser más que nadie, ni menos, es estar hecha por la misma esencia que el otro peso de la balanza, y a la vez tan distintos.
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