miércoles, 8 de junio de 2016

Las tres caras de la danza

Imagen de autor desconocido

Sabemos que danzar es más que juntar pasos y acumular técnica avanzada. Sabemos que hay más ingredientes en un baile que transmite y cautiva, que sólo conseguir encajar los movimientos corporales con la música. Pero ¿qué es?¿Cómo convertir una experiencia plana en algo lleno y cautivador?
Para mí, tener presente las tres caras de la danza me permite disfrutar la danza de una manera más profunda. Y cuándo analizo los espectáculos de danza que me dejan sin respirar, con las emociones a flor de piel transportándome a otra realidad, percibo que la bailarina siente y vive estas tres caras o cualidades de la danza. Consiguen fusionar estas tres cualidades de la danza y crear una poción mágica en movimiento que conecta con tu alma.   

La primera de las caras, y seguramente la más moderna, es la del espectáculo. La mayoría de nuestros bailes de hoy en día solamente contemplan esta cara de la danza. Y hay espectáculos mejores y peores... hay los que son un "acumulatécnica" (desgraciadamente bastante común en la danza del vientre). Y luego los otros, que son un espectáculo porque sorprenden, cuentan un cuento en movimiento, te llevan de la mano a través de una historia. Esta es la danza que llamo "danzar hacía afuera". Y para poder hacerlo, primero tengo que conocerme y saber dónde estoy. Tengo que partir de mi misma, y dar ese algo, contar esa historia, transmitir esa sensación, hacía afuera. Si nunca llegué a ir hacía dentro para poder sacar ese algo hacía fuera, difícilmente podré dar algo más que no sea un acumulo de pasos y técnicas.  ¿Y qué es lo que quiero contar? ¿Dónde lo encuentro? ¿Dónde lo he vivido y sentido?

La segunda cara es la diversión y el compartir con el prójimo. En todos los tiempos se ha bailado (y menos mal, aún se sigue bailando por diversión, no todo se quedó relegado al espectáculo) por la pura diversión. Nacen de las danzas antiguas alrededor de la hoguera, cuando aún no existía la palabra para contar cuentos. Porque mucho antes de nacer el intelecto como lo conocemos hoy en día, existía la necesidad de crear música, de compartir y dejar que esos emociones y sentimientos fluyeran por el cuerpo, a través del prójimo y de vuelta hacía uno mismo. No existía la técnica, ni el movimiento mal o bien realizado. Existía esa necesidad soltar las emociones con las pisadas y saltos, compartir un nacimiento, un festejo, un miedo o una despedida. El movimiento se convertía en el puente entre humanos, que la palabra no podía transmitir. Era una manera de sentir al unisono, de compartir frecuencia con los demás miembros. Las danzas de pareja, o cuando se baila en fiestas y reuniones por el mero hecho de divertirse 

La tercera cara es la de las danzas místicas. Aunque mucho más ocultos en nuestra sociedad, la experiencia mística del baile aún está presente. Las danzas sufíes, las danzas que te llevan al trance, las danzas destinadas a la devoción del dios o la diosa son sólo ejemplos. Y es también aquí donde podemos hablar de danzas terapéuticas, esa definición de algo antiguo que está creciendo ahora como movimiento. Es cuando la danza se convierte en una herramienta para crecer, conocerse, buscarse. Explorar emociones y liberar bloqueos. Pero la danza mística nace mucho más allá, con el nacimiento de los primeros humanos. Porque con ellos, nació también la necesidad de sentir y expresar la magia de la vida, buscar las respuestas de las grandes preguntas incontestables. O quizás en un principio no existían preguntas, si no simplemente la certeza de estar en conexión con la vida, la naturaleza y la divinidad. La danza era la herramienta para sentir esa conexión, alimentar el alma, rezar, sentir, crecer. Y para sentir necesitamos ir hacía dentro. Necesitamos dejar la necesidad de control del mundo exterior, soltar y dejarnos llevar hacía nuestro interior. Es la herramienta clave para sentirnos, para conocernos y danzar solamente para nosotras mismas. "Baila como si nadie te estuvieras viendo". Porque entonces, descubres algo maravilloso y escondido en esos simples pasos que quizás hayas realizado mil veces antes sin experimentar nada especial. 

Para mí, esta son las tres pilares de la danza. Ninguna es mejor o peor, pero si falta uno el monumento tambalea. Las tres hace completa la danza, tanto como experiencia interna como experiencia externa o espectáculo. La convierte en arte. 

lunes, 6 de junio de 2016

Vídeo de Mujer Cíclica- trece sugerencias para dar la bienvenida a la Menstruación


Hoy me he cruzado con estos vídeos de Sophia Style, creadora del proyecto Mujer Cíclica y quería compartirlos con vosotros. ¡13 vídeos cortos para inspirarnos y conectar con nuestro ciclo menstrual!

viernes, 3 de junio de 2016

Encuentros de Luna

Queridas Mujeres

Hoy os quiero proponer algo especial.

¿Te imaginas un encuentro entre mujeres para hablar de tu ciclo menstrual? ¿En un lugar seguro y sagrado, donde sentir y conocer nuestra naturaleza cíclica, resolver dudas, compartir sentimientos, y hablar de lo que nos mueve y remueve? Un espacio para crear una menstruación más consciente, conocer las alternativas, aprender sobre las energías de los arquetipos femeninos y realizar diagramas menstruales. Comentar libros sobre el tema y en general compartir entre mujeres nuestra búsqueda hacía una menstruación sana.
En cada encuentro realizaremos dinámicas para conectar con nuestro cuerpo, nuestra naturaleza femenina y nuestra ciclicidad.
Una vez al mes, el sábado más próximo a la luna nueva, os recibiremos para juntas honrar y conectar con nuestro ciclo menstrual. Quizás acabas de empezar tu búsqueda hacía una conexión mayor y un disfrute de tu ciclo menstrual, o quizás ya llevas años buceando en las profundidades de la psique femenina y deseas compartir en circulo, sanar y honrar nuestra feminidad colectiva.

Estos encuentros son gratuitos, de aportación voluntaria, abiertos para todas las mujeres, niñas, abuelas que desean celebrar su naturaleza cíclica, en unión con otras mujeres.

Para más información y para confirmar tu asistencia al primer Encuentro de Luna el 2 de julio a las 19:00 en Churriana (Málaga).

tlf 607622058
danzademujer@gmail.com

jueves, 2 de junio de 2016

Feliz comienzo de verano!

El mes de mayo llegó y se fue, cargaita de calor, lluvia y nuevas ilusiones. Por fin tenemos parte de la obra terminada en casa, y el espacio físico que tanto estaba soñando para nuestras talleres y clases está a punto de estar listo. Con un poco de retraso ya que contábamos con tenerlo ya montado y en funcionamiento, pero ya casi está. Mientras tanto sigo preparando las nuevas actividades y actualizando las antiguas que de momento están en espera, esperando nuestro nuevo lugar.

Entre otras cosas podrás disfrutar de clases de danza oriental consciente, clases especiales para embarazadas y mamas con sus bebés, clases de yoga, la tercera edición del taller Menstruación Consciente y reuniones mensuales de Círculos de Parto y Encuentros de Luna. ¿Encuentros de Luna? Pronto os contaré más, pero para el 2 de julio estoy programando el primer Encuentro mensual de Luna, un encuentro para todas las mujeres que desean hablar y aprender más sobre su menstruación. Un espacio para compartir, celebrar y conocer nuestro ciclo.
También estamos a punto de comenzar un ciclo de talleres para la mujer consciente online, así que si no vives cerca, pronto la distancia no será un inconveniente.

Un abrazo y hasta muy pronto

martes, 19 de abril de 2016

Reflexiones sobre el uso de tacones





Hay muchas mujeres a quienes les encanta llevar tacón a pesar de reconocer dolor y incomodidad. Algunas ya conocen los problemas asociados al uso prolongado del tacón, como dolores a nivel lumbar, cambios artrósicos en la rodilla, alteración de postura, acortamiento de tendones y otros problemas, algunas irreversibles, tanto en el pie como en otras partes del cuerpo. Y aún así, siguen usándolo. Algunas a diario. Otras se limitan a fiestas y bodas. Parece casi inaceptable no vestir de tacón en ciertos acontecimientos. Respecto a esta entrada, cada una es libre de llevar lo que quieran, y esto no va a ser un manifiesto en contra del tacón. Ni siquiera hablar de los problemas asociados a ello (para ello ya hay artículos muy interesantes como por ejemplo este) si no a mí me interesa ahora mismo el fenómeno social que hay detrás. ¿Por qué decide una mujer llevar tacón a pesar de las incuestionables molestias y dolores que provoca? ¿Por qué? ¿Qué te hace el tacón para querer usarla a pesar de todo? ¿Qué cánones de belleza absurdas hemos asumido sin cuestionar ni reflexionar?

El zapato de tacón se ha convertido en una herramienta de poder en nuestra sociedad jerárquico y patriarcal.
Poderío, fuerza, atractivo físico. Estilizan y realzan la belleza de las piernas, dicen. Sexualidad y sensualidad. Estatus y valía. Parecen darnos la llave para ser alguien en este mundo social, ser útil, inteligente, válida. ¿Cómo llegó a representar todo eso?
Los orígenes del zapato del tacón es muy distinta. Ya en el antiguo Egipto

lunes, 18 de abril de 2016

La vejez, la edad sagrada

La primera foto está tomada de internet y desconozco la mujer, pero la imagen es desde hace mucho una gran isnpiración para mí. En la segunda imagen de rojo aparece Tao Porchon Lynch, mujer de 97 años y profesora de yoga y bailarina. En la tercera imágen, de verde está Ina May Gaskin, matrona y gran ídolo mío. La ilustración del medio es "thread of life" de Jakki Moore y la última una de mis artistas favoritas Inge Löök.
Nunca fui de aquellas que adoraban algún grupo musical o ídolo de nuestros tiempos. No podía sentirme del todo identificada, quizás. Pero con los años, algunas imágenes y personas me han llegado a inspirar y tocar hasta el punto de que guardo sus fotos para mirarles de vez en cuando. Para recordar mi camino, para tener una referente. Para llenarme de ilusión y fuerza. Todas aquellas imágenes son imágenes de mujeres que no conozco, mujeres ancianas que mantienen su sabiduría y su fuerza. La vejez, la edad sagrada.

Esta entrada necesitaba escribirla porque hacerse mayor en nuestra cultura es casi equivalente a dejar de existir, dejar de importar. Te haces más viejo, menos útil, encajas cada vez menos en los estándares de la belleza, tu juicio cada vez importa menos y tu opinión: como la de los niños.
La semana pasada visitamos a una mujer muy especial y querida que pasa parte de su tiempo en una residencia de ancianos. El trato del personal es muy cariñoso y amable, pero aún así, ella odia estar ahí. Y nada más entrar, entendí por qué. Me entristecía enormemente ver esas miradas apagadas, perdidas. Esperando. ¿Esperando el qué? Al autobús que les recogería a las 17 de la tarde, a los hijos que de vez en cuando se pasaban a verlos, la hora de la merienda. La muerte. Quizás enloquecían con su espera y sus recuerdos, sabiendo que el tiempo era limitado y los minutos tan vacíos. Después de una vida cuidando y regalando se quedaron ahí aparcados. Inútiles. Esperando.

¿En qué momento permitimos que nos alejaran de todo lo sagrado de nuestros cuerpos? La menstruación es odiada, los partos temidos y peligrosos, la lactancia algo difícil y pesado, la sexualidad algo vulgar o innombrable y la vejez... si.. la vejez menos innombrable aún si cabe. ¿En qué momento dejamos de honrar a nuestras abuelas y ancianas, su experiencia y fuerza, y en su lugar ver una sombra de lo que un día fueron, manchada de enfermedad y debilidad?

domingo, 17 de abril de 2016

A veces me cuesta encontrar mi voz

Pude haber sido tu aliada
tu compañera, tu amada.
Pero fui violada, asesinada, destruida y temida.
Fui la ofrenda para los dioses de la cosecha,
la esclava de mi amo,
el juguete del rico.
Mi  deber fue dar placer,
recibir al guerreo hambriento con mi cuerpo
nutrirle con mi sangre y alma mutilada
Mi cuerpo no fue nunca mío,
sólo el lugar del alma pecadora de mujer

Me hiciste culpable de los males de la tierra
me nombraste la pecadora, la bruja, la sin nombre
me quemaste viva,
me tiraste la primera piedra con el corazón de hierro

El nuevo espacio físico de Danza de Mujer



Pues sí. Un sueño desde hace  mucho se está haciendo realidad.
Muy prontito estará todo listo...
Algunos ya sabéis lo que llevamos tramando desde hace un tiempo, y para los demás os adelanto que se trata de un espacio físico, un nuevo lugar para los encuentros y reuniones, para las clases y talleres de danza.

Es algo que he soñado desde hace muchos años, nuestro propio espacio para crear y compartir. Y desde que decidimos poner manos a la obra lo veo y lo visualizo cada día lleno de mujeres danzantes, en círculo, charlando. Un lugar entre los árboles lleno de aprendizaje y reencuentros con nosotras mismas y nuestros cuerpos.

Muy prontito. En apenas un mes os enseñaré fotos de nuestro nuevo hogar para todos los talleres y cursos de Danza de Mujer.

Con amor,
Sofía

jueves, 17 de marzo de 2016

Desde la profundidad del puerperio

 
"La Madre" pintura de Cristina Alejos Cañada
Quizás nadie te habló de la profundidad del océano del puerperio. O quizás te habías informado y leído, te creíste preparado para ello, pero aún así las olas llenas de sombras del submundo femenino te arrastran contra las rocas. Ese cansancio, esos sueños tan vívidos. Los recuerdos de tu propia infancia de repente tan presentes y las emociones tan a flor de piel. El olfato que te analiza el ambiente, te cuenta hasta el mínimo detalle de cada persona que se te acerca. Y esas lágrimas que nacen de no sabes dónde cuando deberías estar pasando por el momento más feliz de tu vida: la llegada de tu hijo. Ahora te sientes repleta de felicidad. Pero en el instante siguiente el mundo parece derrumbarse para que luego te des cuenta de que no, no era para tanto. O sí.
La matrona te habló de cuarenta días. Pero no son cuarenta días. Los primeros cuarenta días del puerperio son simplemente esos días cuando aún permaneces debajo de la superficie sin respirar. Tu ser, tal como lo conocías antes, acaba de morir y en tu cuerpo habita otra mujer llamada madre. La intensidad del parto te llevó hacía ese lugar tan cerca del otro mundo, donde las paredes que nos separan casi se hacen transparentes. Esto, para que puedas volver a nacer como aquella nueva mujer-madre. La que está conectada con todo tu ser y todos tus sentidos con tu instinto y intuición, para así cuidar y proteger a tu cachorro.