Te busqué entre las sombras que danzaban en las paredes, en aquel atardecer lleno de colores pintado en el cielo. Te busqué en el olor a jazmín, en la piel de aquel chico, en la desesperación de la noche en soledad. No te encontraba y seguía buscando. Te buscaba en las lejanas estrellas de la noche, en el amanecer, entre los suaves tonos de la flauta y el ritmo que llenaba el espacio aquella tarde de verano. Te busqué entre mis recuerdos de la infancia, entre juguetes usados, polvo y apuntes que ya no servían. Te buscaba entre las hojas caídas de otoño y el frío sol de primavera. Me enamoré y te seguí buscando, ¿quizás en aquel abrazo? Luego te buscaba en el abandono y la soledad, el desamparo y el dolor. Casi dejé de creer que existieras.
Te busqué entre aquellas mujeres debajo de la luna nueva, ahí te podía percibir, pero un instante más tarde te había vuelto a perder. Te buscaba en los ojos de los niños, las manos agrietadas de los ancianos, en el viento, en la soledad, en el silencio… Te buscaba en Dios, en los templos, en el amor y el desamor. Sólo me encontré con tu suave fragancia, sí, existías, habías estado por aquí, habías rozado estas paredes con tu presencia. Te buscaba entre los bloques de cemento, movimiento, coches y el ruido de la cuidad. Y te buscaba en la naturaleza, en el manantial lleno de sabiduría que limpiaba, alimentaba y sanaba. Si no te encontraba ahí ¿dónde podrías estar? Solo te podía percibir entre la sublime belleza y el amor incondicional, pero siempre jugando al escondite. A veces me daba la sensación que me contemplabas desde algún lugar, pero si me giraba para encontrarte ya no estabas. Intentabas guiarme y ayudarme, pero el ruido a mi alrededor era demasiado fuerte como para permitirme escucharte. Y otras veces el silencio demasiado compacto para ser atravesado.
Un día te busqué dentro de mí, y te encontré. Te encontré recorriendo mis venas como la sangre, llenando mis células, mi alma, mis huesos. Te encontré en la quietud que reinaba entre pensamiento y pensamiento, en el silencio de mi alma, en el sutil mensaje de mi intuición. Te encontré en mi agrietado y asustado corazón lleno de amor, en mi hígado y mis pulmones. Te encontré debajo de mi piel, en mis estrías, la leche que llenaba mis pechos, el útero que palpitaba con amor. Te encontré abrazándome, creyendo en mí, susurrándome que yo era valiosa y querida. Siempre habías estado ahí, pero yo nunca te vi porque estaba demasiado ocupada buscándote y soñandote en mil lugares fuera de mí. Ahora que te he encontrado seguiré a tu lado. Seguiré alimentándote con mis experiencias, permitiendo que tus actos y deseos se conviertan en míos. Te escucharé, me quedaré quieta, me moveré cuando me pidas que baile. Y soltaré y volaré ahora que estás conmigo porque ya no hay nada de qué tener miedo.
miércoles, 30 de marzo de 2011
jueves, 24 de marzo de 2011
Para una libélula
¡Rompe, empuja, sal de tu cáscara!
Pequeña ninfa, ya es hora de convertirte en libélula, por fin, saca tus alas y ¡vuela!
No, no te vuelvas a esconder en tu cáscara, no te encierres en tu miedo. Aún queda mucha música por bailar, aire por saborear y alma por amar. Ven. Alcanza mi mano y confía. Tu cuerpecito frágil aún duda y tiembla, intenta volver a la oscuridad, protegerse con esa armadura que tu corazón ha ido construyendo para no ser alcanzado y dañado. Pero el amor no te hará daño, te hará aún más fuerte. Cantar desde el alma no será delatarte, será vivir tu verdad. Tu voz temblará, pero será bello. Nadie más conoce tu canción ni tus tonos, así que nadie podrá cantarlo por tí.
Mantengo tu alma en la palma de la mano, con miedo de apretar demasiado fuerte. Tan sólo una chispita de luz, un pequeño suspiro. Pero tan lleno de miedos y dudas, sueños y esperanzas, amor, milagros y risas.
Las hojas de otoño y la lluvia se convirtieron en simplemente viento e invierno. Quizás tengas miedo de que las lágrimas del cielo peguen tus alas al cuerpo y que no puedas volar. O que ahí fuera no haya nada que no sean nubes grises y aun más frío. Pero si miras fijamente verás los cristales de la nieve lejana, y percibirás la energía acumulada debajo de la tierra, esperando a que el sol caliente para que la vida vuelva a germinar. Sentirás que pronto, pronto cantará la hierba y brotará la luz entre las piedras.
Cuando naces de verdad te emociona el canto silencioso del universo que penetra tu alma, la danza de las hojas al viento, la luz del sol entre las nubes y la quietud de tu propio baile. No resistas más. No siguas escondiéndote entre disfraces y quehaceres, ya puedes volver a encontrarte, volver a nacer. Duele. Al principio pasamos frío y nos sentimos solos y desprotegidos. Pero es tan sólo hasta que te des cuenta de que todo lo que antes te envolvía y protegía, en realidad sólo impedían tus sentidos de sentir y tu corazón de latir libremente.
Tu escudo y protección no son más que costras de una vieja herida que ya no sangra. Yo también veo tu cicatriz, pero ya no te hará daño. Ahí está para acordarte hacía dónde dirigir tus pasos. Pero deja que el sol la queme y el viento la acaricie, piel nueva cercerá y tu cuerpo seguirá bailando.
No estarás sola nunca más, somos uno con el todo, conectados en el espacio y el tiempo con hilos invisibles. Yo soy tú. Y tú eres la libélula que baila dentro de mí.
Pequeña ninfa, ya es hora de convertirte en libélula, por fin, saca tus alas y ¡vuela!
No, no te vuelvas a esconder en tu cáscara, no te encierres en tu miedo. Aún queda mucha música por bailar, aire por saborear y alma por amar. Ven. Alcanza mi mano y confía. Tu cuerpecito frágil aún duda y tiembla, intenta volver a la oscuridad, protegerse con esa armadura que tu corazón ha ido construyendo para no ser alcanzado y dañado. Pero el amor no te hará daño, te hará aún más fuerte. Cantar desde el alma no será delatarte, será vivir tu verdad. Tu voz temblará, pero será bello. Nadie más conoce tu canción ni tus tonos, así que nadie podrá cantarlo por tí.
Mantengo tu alma en la palma de la mano, con miedo de apretar demasiado fuerte. Tan sólo una chispita de luz, un pequeño suspiro. Pero tan lleno de miedos y dudas, sueños y esperanzas, amor, milagros y risas.
Las hojas de otoño y la lluvia se convirtieron en simplemente viento e invierno. Quizás tengas miedo de que las lágrimas del cielo peguen tus alas al cuerpo y que no puedas volar. O que ahí fuera no haya nada que no sean nubes grises y aun más frío. Pero si miras fijamente verás los cristales de la nieve lejana, y percibirás la energía acumulada debajo de la tierra, esperando a que el sol caliente para que la vida vuelva a germinar. Sentirás que pronto, pronto cantará la hierba y brotará la luz entre las piedras.
Cuando naces de verdad te emociona el canto silencioso del universo que penetra tu alma, la danza de las hojas al viento, la luz del sol entre las nubes y la quietud de tu propio baile. No resistas más. No siguas escondiéndote entre disfraces y quehaceres, ya puedes volver a encontrarte, volver a nacer. Duele. Al principio pasamos frío y nos sentimos solos y desprotegidos. Pero es tan sólo hasta que te des cuenta de que todo lo que antes te envolvía y protegía, en realidad sólo impedían tus sentidos de sentir y tu corazón de latir libremente.
Tu escudo y protección no son más que costras de una vieja herida que ya no sangra. Yo también veo tu cicatriz, pero ya no te hará daño. Ahí está para acordarte hacía dónde dirigir tus pasos. Pero deja que el sol la queme y el viento la acaricie, piel nueva cercerá y tu cuerpo seguirá bailando.
No estarás sola nunca más, somos uno con el todo, conectados en el espacio y el tiempo con hilos invisibles. Yo soy tú. Y tú eres la libélula que baila dentro de mí.
martes, 22 de marzo de 2011
Bienvenidos todos a pasar un buen rato con velitas, danza y un té en la tetería más acogedora que he concido!!!
Danza del vientre
el sábado 26 de marzo a las 21:30h
en la tetería Queda´Te
c/ Maestro Tomás Bretón, nr 8, local 10
29140 churriana Málaga
http://www.facebook.com/#!/event.php?eid=161367523918784
martes, 1 de marzo de 2011
"Damos nacimiento a ideas, relaciones, arte, esperanza, paz, criaturas y las unas a las otras. Permite que los ritmos de la Naturaleza te susurren. Siente como la Luna crece y declina, el cambio de las hojas, la amenaza de la tormenta, la llama del amor. Acepta las emociones que estos ritmos traen consigo y baila con ellas. Enséñame las sabidurías de la risa y la bendición de las lágrimas. Eséñame a amar sin pedir nada a cambio y a confiar en mi intuición. Enséñame a alimentar mi alma. "
Terry Madden
Terry Madden
lunes, 28 de febrero de 2011
Reencuentro con mi Mujer Salvaje
Cuando el movimiento de esta sociedad me paraliza. Cuando ya no sé a dónde ir, hacía dónde girarme para que mis pies vuelvan a encontrar el apoyo de la tierra arenosa. Exhausta y agotada después de tanto tiempo caminando y al mismo tiempo intentar tapar las grietas en mi vida. Y ahí está ella, la mujer salvaje. Está siempre en alerta, cuando se da cuenta de que me salgo de mi camino o escondo mis sueños hasta que dejen de brillar, o mis lados oscuros hasta convertirles en algo mugriento y pestoso, ahí está ella.
Me busca por la noche en mis sueños más oscuros, me hace despertar sin aire, desorientada y con la sensación de que algo se me está pasando por alto. Me deja sin fuerzas y me pide recogerme y buscar cobijo en la soledad de mi cueva, lamerme las heridas mientras calculo daños y replanteo mis prioridades.
Cuánto más la tapo con una cómoda máscara, más fuerte grita, y más crece mi sensación de ahogo. Porque yo soy ella, ella es la vigilante de mi vida, de mis sueños y mi yo interior.
Y otra vez no, después de descubrirla, no volveré a enterrarla. La necesito en mi vida. Necesito vivir al límite de las emociones, ciega, pero con la fuerte guía de mi linterna interior: la intuición. Necesito soltar los miedos y dudas por el barranco, volver a fluir y confiar, aullar en la noche y correr libremente por los campos.
No quiero seguir teniendo una máscara que tapa a mi mujer salvaje y mi yo interior. No necesito pretender ser nada ni nadie. Soy yo. Y agradezco las grietas en mi apariencia, un poco más de piel de la cuenta, un pezón debajo de una tela fina, una gota de sudor en la mejilla, la humedad que riza mi pelo cuando me lo he peinado demasiado… es la rebeldía de la Mujer salvaje, quiere romper la perfección y demonstrar que está ahí. Y me encanta. Le doy las gracias por no dejarme sola, nunca. Vela por mí día y noche, cuando yo estoy demasiado ocupada con tareas superficiales y a veces sin sentido.
Si quereis conocer a vuestra Mujer Salvaje os invito a leer el libro "Mujeres que corren con los lobos" de Clarissa Pinkola
http://www.holistika.com/autoayuda/mujeres-que-corren-con-los-lobos---tapa-dura.asp
"Todos sentimos el anhelo de lo salvaje. Y este anhelo tiene muy pocos antídotos culturalmente aceptados. Nos han enseñado a avergonzarnos de este deseo. Nos hemos dejado el cabello largo y con él ocultamos nuestros sentimientos. Pero la sombra de la Mujer Salvaje acecha todavía a nuestra espalda de día y de noche. Dondequiera que estemos, la sombra que trota detrás de nostros tiene sin duda cuatro patas."
RECUPERA EL PODER DE LA MUJER SALVAJE
"Dentro de toda mujer alienta una vida secreta, una fuerza poderosa llena de buenos instintos, creatividad apasionada y sabiduría eterna. Es la Mujer Salvaje, una especie en peligro de extinción que representa la esencia femenina instintiva. Aunque los regalos de la naturaleza les pertenecen desde siempre, los constantes esfuerzos de la sociedad por "civilizar" a las mujeres han ocultado los dones que éstas albergan en su interior.
En este libro, Clarissa Pinkola Estés revela ricos mitos interculturales, cuentos de hadas e historia -muchas de ellas relativas a su propia familia- para ayudar a las mujeres a recuperar su fuerza y volver a conectar con su verdadera esencia. Pinkola Estés ha creado una psicología femenina en su sentido más auténtico, el que lleva al conocimiento del alma.
Mujeres que corren con los lobos es, asimismo, un fascinante mosaico de historias que, además de resultar sumamente entretenido, nos ofrece una nueva visión de lo femenino y de sus posibilidades."
"Una celebración del alma femenina."
The Washington Post
jueves, 3 de febrero de 2011
CHARLA- DEBATE sobre CRIANZA CONSCIENTE. 25 de febrero. Málaga
La charla será impartida por el colectivo Doulas del Sur.
En la jornada se tratarán los siguientes temas:
- embarazo y parto respetado
- lactancia
- colecho
- alimentaciòn
- la figura de la doula
FECHA: viernes 25 de Febrero
HORA: 19:00
LUGAR: La Casa Invisible. Calle Nosquera nº 9-11. Málaga
Más información:
Tlf: 952 35 53 83 - 633 233 245
malaga.ciudad@ecologistasenaccion.org
domingo, 23 de enero de 2011
La danza del útero
Pero es un centro vital, un manantial de sabiduría y creatividad, y también el lugar para el verdadero placer femenino. El orgasmo gran orgasmo femenino no empieza en la vagina o en el clítoris como solemos pensar. Empieza en el cuello del útero. Y cuando una mujer se excita, primero el útero empieza a temblar, luego a palpitar, siendo cada palpitación una ola de placer.
Pero en nuestra sociedad aprendemos desde niñas a inhibir esas pulsaciones sexuales, haciendo que las conexiones neuromusculares con el útero no se establezcan, dando lugar a que las mujeres adultas no sentimos ni percibimos nuestro útero.
Y ¿qué tiene el útero que ver con nuestra danza?
Muchas veces me he preguntado por qué llamamos a esta ancestral danza "danza del vientre". Creo que sería más acertado llamarla la danza de los brazos, hombros, tronco, caderas... o ¿por qué no la danza del útero?
Pero en nuestra sociedad aprendemos desde niñas a inhibir esas pulsaciones sexuales, haciendo que las conexiones neuromusculares con el útero no se establezcan, dando lugar a que las mujeres adultas no sentimos ni percibimos nuestro útero.
Y ¿qué tiene el útero que ver con nuestra danza?
Muchas veces me he preguntado por qué llamamos a esta ancestral danza "danza del vientre". Creo que sería más acertado llamarla la danza de los brazos, hombros, tronco, caderas... o ¿por qué no la danza del útero?
En la antigüedad era la danza de la fertilidad, la danza para la mujer embarazada y una ayuda durante el trabajo de parto. Los movimientos ondulares se realizaban con las caderas, la cuna del útero, para fortalecerlo junto con la zona pélvica, y relajarlo entre contracción y contracción.
Nos podemos imaginar el útero como un péndulo colgado en un hilo que sería equivalente al torso, el centro energético y de la gravedad. Le dejamos caer de lado a lado, como un vaivén, le hacemos girar como en un círculo alrededor de su centro, siempre en la perfección. Dejamos bailar al útero, le acariciamos, le fortalecemos, le relajamos... nos concienciamos de nuestro cuerpo de mujer, las partes escondidas pero sagradas, sus funciones, su movilidad natural, nuestra naturaleza femenina.
Cuando bailamos, el útero vuelve a la vida, vuelve a ser acariciado por el movimiento, y podemos concienciarnos de su existencia con visualizaciones, pensamientos o simplemente bailando con el. Podemos volver a sentirlo, conectarnos con el, disfrutar de ese manantial de creatividad y el verdadero placer femenino.
Cuando bailamos, el útero vuelve a la vida, vuelve a ser acariciado por el movimiento, y podemos concienciarnos de su existencia con visualizaciones, pensamientos o simplemente bailando con el. Podemos volver a sentirlo, conectarnos con el, disfrutar de ese manantial de creatividad y el verdadero placer femenino.
viernes, 21 de enero de 2011
Desde la oscuridad se vuelve a nacer- sobre la violencia
No es más que un alma frustrado, dañado y remprimido. Su luz que brilla no es su luz interior divina, si no estallos de rabia, dolor, y enfado. En la profundidad, debajo de su escudo duro y manipulador se esconden sus sueños y deseos reprimidos, dañados y olvidados, tan olvidados que ni siquiera las reconoce cuando una grieta las trae a la luz.
Un ser humano dañado en un animal peligroso que lucha con sus instintos de supervivencia. Un hombre dañado en lo más profundo de su alma no diferencia la luz de la oscuridad, ni el deseo del alma del ego, ni el umbral del dolor de otra persona. Un hombre con su esencia dañado es un animal asustado que responde violentamente, manipulando la realidad para ajustarlo a su dolido interior. Un hombre dañado intenta atrapar a la luz para convertirlo en suya, dominarla y poseerla. La inocencia es su segunda presa, y el amor la tercera. Roba su piel, y la deja tirada bajo el frío invierno cuando descubre que no le alivia el dolor. Deja su alma como una hoja tirada en la calle después de que el viento termine su juego con ella. Mojada, quieta y sin poder volver a volar, pisada y dañada por pies inconcientes. Hasta que un niño la descubra y la lleve a su casa para contemplar su preciosos colores o el tiempo la convierta en tierra y vuelva a a su hogar.
Dentro de él soplan los vientos del desierto, que sólo remueven arena quemada sobre más arena. El vacío a veces es tan grande, que lo intenta llenar con la luz de aquella jóven, masticandola, anulandola y convertiendola en suya. No de palabra, si no de cuerpo y alma.
Sus dioses es la culpa y el poder, y el único amor que conoce es el que anula a la otra persona intentando que las gotas de jugo que exprime de ella calme la tormenta en su interior. Pero la tormenta sólo se calmará cuando escuche a su alma que grita frustrado, encerrado en la oscuridad, cuando descubra la esencia de la vida, la belleza de dejar vivir y la sútil palpitación del amor que no desea poseer.
Aún así le puedo dar las gracias. Por demonstrarme mis debilidades, lo que necesito cambiar, y lo que es realmente valioso en mi interior y necesito proteger de su mirada. Por intentar dominarme y anularme, y así simplemente conseguir hacerme más fuerte y que mi luz brille con más intensidad. Porque después de haberme robado la piel, la fría soledad me arropa y me demuestra mi calor interior, el silencio en mis oídos se convierten en el sútil canto de mi alma. Apredí a preguntar "¿Quién es?" antes de abrir la puerta, por si acaso era otro depredador hambriento. Ya conozco su olor y sus trampas, sus pasos silenciosos no me pueden sorprender. Rastreando le siento venir y le bloqueo el paso. Aquí no entra más, este es terreno sagrado. Después de mi huida pude volver a nacer.
Mi aliento la dedico a todas las mujeres que aún luchan por volver a ser libres, encontrar su piel robado y conseguir volver a brillar. A todas las mujeres manipuladas, violentadas emocionalmente y físicamente, dañadas, reprimidas y no escuchadas.
Después de la tormenta nos espera una calma que asusta y duele, deja a nuestra vista la carne quemada, los destrozos y la fragilidad de nuestro ser. Pero la quietud llena la soledad y el amor verdadero puede volver a brotar en tierra fértil. El alma dañado se curará con la inocencia, la verdadera, la que significa conocer la maldad pero aún así seguir creyendo y quierendo lo bueno. El sol, aunque hoy no brilla, tan sólo se esconde detrás de una nube gris. Y la fuerza, la fuerza más grande y poderosa, es la que habita dentro de nuestro alma, nuestra mujer interior, sabia y amorosa. Si aprendemos a escucharla podemos romper los muros y escudos que le encierran, recibir su guía y protección a través de su susurro silencioso. Un susurro que se convertirá en nuestro grito de libertad. Con alas frágiles damos el salto hacía el vacío, el aire aliviado nos recoge y volvemos a volar.
Un ser humano dañado en un animal peligroso que lucha con sus instintos de supervivencia. Un hombre dañado en lo más profundo de su alma no diferencia la luz de la oscuridad, ni el deseo del alma del ego, ni el umbral del dolor de otra persona. Un hombre con su esencia dañado es un animal asustado que responde violentamente, manipulando la realidad para ajustarlo a su dolido interior. Un hombre dañado intenta atrapar a la luz para convertirlo en suya, dominarla y poseerla. La inocencia es su segunda presa, y el amor la tercera. Roba su piel, y la deja tirada bajo el frío invierno cuando descubre que no le alivia el dolor. Deja su alma como una hoja tirada en la calle después de que el viento termine su juego con ella. Mojada, quieta y sin poder volver a volar, pisada y dañada por pies inconcientes. Hasta que un niño la descubra y la lleve a su casa para contemplar su preciosos colores o el tiempo la convierta en tierra y vuelva a a su hogar.
Dentro de él soplan los vientos del desierto, que sólo remueven arena quemada sobre más arena. El vacío a veces es tan grande, que lo intenta llenar con la luz de aquella jóven, masticandola, anulandola y convertiendola en suya. No de palabra, si no de cuerpo y alma.
Sus dioses es la culpa y el poder, y el único amor que conoce es el que anula a la otra persona intentando que las gotas de jugo que exprime de ella calme la tormenta en su interior. Pero la tormenta sólo se calmará cuando escuche a su alma que grita frustrado, encerrado en la oscuridad, cuando descubra la esencia de la vida, la belleza de dejar vivir y la sútil palpitación del amor que no desea poseer.
Aún así le puedo dar las gracias. Por demonstrarme mis debilidades, lo que necesito cambiar, y lo que es realmente valioso en mi interior y necesito proteger de su mirada. Por intentar dominarme y anularme, y así simplemente conseguir hacerme más fuerte y que mi luz brille con más intensidad. Porque después de haberme robado la piel, la fría soledad me arropa y me demuestra mi calor interior, el silencio en mis oídos se convierten en el sútil canto de mi alma. Apredí a preguntar "¿Quién es?" antes de abrir la puerta, por si acaso era otro depredador hambriento. Ya conozco su olor y sus trampas, sus pasos silenciosos no me pueden sorprender. Rastreando le siento venir y le bloqueo el paso. Aquí no entra más, este es terreno sagrado. Después de mi huida pude volver a nacer.
Mi aliento la dedico a todas las mujeres que aún luchan por volver a ser libres, encontrar su piel robado y conseguir volver a brillar. A todas las mujeres manipuladas, violentadas emocionalmente y físicamente, dañadas, reprimidas y no escuchadas.
Después de la tormenta nos espera una calma que asusta y duele, deja a nuestra vista la carne quemada, los destrozos y la fragilidad de nuestro ser. Pero la quietud llena la soledad y el amor verdadero puede volver a brotar en tierra fértil. El alma dañado se curará con la inocencia, la verdadera, la que significa conocer la maldad pero aún así seguir creyendo y quierendo lo bueno. El sol, aunque hoy no brilla, tan sólo se esconde detrás de una nube gris. Y la fuerza, la fuerza más grande y poderosa, es la que habita dentro de nuestro alma, nuestra mujer interior, sabia y amorosa. Si aprendemos a escucharla podemos romper los muros y escudos que le encierran, recibir su guía y protección a través de su susurro silencioso. Un susurro que se convertirá en nuestro grito de libertad. Con alas frágiles damos el salto hacía el vacío, el aire aliviado nos recoge y volvemos a volar.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Ier encuentro de mujeres-doulas-magas-soñadoras-voladoras
Hermanas doulas unamos nuestra energía femenina creadora, regeneradora, sagrada para compartir nuestros saberes y poderes desde nuestros corazones y úteros y danzar alrededor del fuego de la unidad.
CIRCULO DE DOULAS 27 y 28 de Noviembre
FUERTE DE NAGUELES (MARBELLA)
PRECIO: 41 euros
Inscripciones en: doulasdelsur@gmail.com ó
llamando: 649424602 ól 651563836 antes del día 20 de Noviembre.
douladelsur.blogspot.com
Programa:
...Llegada: Sábado 11:00 de la mañana
A las 12:00 inauguración del encuentro
A las 14:00 comida (indicar preferencias de menú)
A lo largo de la tarde diferentes actividades impartidas por las que lo deseen: Envía tú propuesta antes del día 2o de Noviembre
A las 20:30 cena
A las 22:00 Gran círculo Mágico FIESTA alrededor de la candela
Descanso (habitaciones compartidas)
Domingo: 9:30 desayuno
Actividades matutinas compartidas
A las 14:00 comida
A las 16:00 despedida
CIRCULO DE DOULAS 27 y 28 de Noviembre
FUERTE DE NAGUELES (MARBELLA)
PRECIO: 41 euros
Inscripciones en: doulasdelsur@gmail.com ó
llamando: 649424602 ól 651563836 antes del día 20 de Noviembre.
douladelsur.blogspot.com
Programa:
...Llegada: Sábado 11:00 de la mañana
A las 12:00 inauguración del encuentro
A las 14:00 comida (indicar preferencias de menú)
A lo largo de la tarde diferentes actividades impartidas por las que lo deseen: Envía tú propuesta antes del día 2o de Noviembre
A las 20:30 cena
A las 22:00 Gran círculo Mágico FIESTA alrededor de la candela
Descanso (habitaciones compartidas)
Domingo: 9:30 desayuno
Actividades matutinas compartidas
A las 14:00 comida
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